Académica de Nuevo México disertará sobre primer año de Trump

28 de Febrero de 2018

Académica de Nuevo México disertará sobre primer año de Trump


• El jueves 1 de marzo en la USBI-Veracruz

• Emma Bailey, investigadora y becaria del Programa Fulbright, señaló que 2018 será un año electoral decisivo en EEUU

David Sandoval Rodríguez

En noviembre de 2018 se podría definir el futuro de la presidencia de los Estados Unidos (EEUU), al combinarse un abierto rechazo a las políticas de Donald Trump y un incremento de mujeres aspirantes a un cargo de elección, expresó Emma Bailey, investigadora de la Western New Mexico University.

La socióloga y académica realiza una estancia de un semestre en la Universidad Veracruzana (UV) como becaria del Programa Fulbright e impartirá la conferencia “El gobierno de Donald Trump a un año de mandato”, el jueves 1 de marzo a las 12:00 horas en la sala de usos múltiples de la Unidad de Servicios Bibliotecarios y de Información (USBI) del puerto de Veracruz.

El evento es convocado por la Dirección General de Relaciones Internacionales (DGRI) y el Programa de Estudios sobre América del Norte (PEAN) de la UV.

“En noviembre ocurrirá una elección importante para EEUU porque cambiará el Congreso y aunque ahora hay más republicanos, en la Cámara de Senadores y en la Cámara de Representantes, es una oportunidad para el cambio”, expresó.

De llegar a darse es posible que Trump tenga menos poder, dijo; “en mi opinión es una elección muy importante y para mí el presidente habla mucho pero no hace mucho y también es muy difícil conocer cuál decisión toma en realidad porque un día dice algo y al otro, dice otra cosa”.

Señaló que “Donald Trump es algo negativo para EEUU y para el mundo, pero es mejor que el vicepresidente Mike Pence, porque él es muy inteligente y tiene el apoyo del Partido Republicano; si llegara a ocurrir el proceso de destitución de Trump, el vicepresidente se convertiría en presidente y eso para mí es muy malo porque es altamente conservador; cuando fue gobernador del estado de Indiana, inició programas bajo este precepto, además de ser una persona fuertemente religiosa y considero que es un mayor riesgo que el propio Donald Trump”.

Con base en el entorno actual, consideró que es imposible para el presidente ganar un segundo periodo porque las personas en EEUU han adquirido mucho ímpetu para evitarlo.

El 20 de enero de 2018, al cumplirse un año de la administración actual, se realizó la primera marcha de mujeres en Washington, D.C. “Yo participé y vi la energía en las personas porque no son solamente mujeres, hay muchos hombres y personas de cada región de los Estados Unidos, así como de las minorías: latinos, afroamericanos y personas transgénero, de todo tipo; es increíble su energía. Este año se realizaron las marchas, quizá en menor escala en Washington pero hubo bastante presencia en Nueva York, en Los Ángeles y otras grandes ciudades, pienso que hay gran ímpetu en el movimiento”.

La investigadora advirtió que para la elección de noviembre habrá más mujeres en la boleta, “esto es un gran cambio para los Estados Unidos y es provocado por el rechazo hacia el presidente, las mujeres han aceptado poner su nombre en la boleta para elecciones locales, estatales y nacionales”.

Con Hillary Clinton no fue posible lograr este apoyo porque la consideraban más como otro integrante de la Casa Blanca, pero frente a este escenario su interés ha sido creciente y plantea un futuro igualmente interesante.

En el mismo sentido, Bailey observó que las relaciones internacionales de EEUU necesitan un cambio “porque han sido preocupantes las decisiones que se han tomado, como lo muestran las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en las que Trump habla mucho pero no sé si entiende o no entiende; yo no sé sobre las relaciones de la economía internacional, así que tengo un poco de miedo de sus declaraciones”.

Consideró que la conferencia servirá para conocer las inquietudes de los mexicanos respecto a las políticas migratorias de la actual presidencia, así como el impacto que tienen en las negociaciones comerciales y el problema de los jóvenes que eran protegidos por el acta de “Acción Diferida para los Llegados en la Infancia” (DACA, por sus siglas en inglés), promovida por la administración anterior.