“Nos toca asumir el reto de transformar nuestra sociedad hacia la dignidad y la justicia”

29 de Agosto de 2019

“Nos toca asumir el reto de transformar nuestra sociedad hacia la dignidad y la justicia”


27 de agosto de 2019.

• Alejandro Anaya, coordinador de la Maestría en Derechos Humanos y Paz, llamó a la comunidad universitaria a lograr que los derechos humanos y su igualitarismo sean evidentes en sí mismos.

Como sucede desde hace siglos cada inicio de ciclo escolar, en las 228 universidades jesuitas alrededor del mundo se llevó a cabo la Lectio Brevis, reflexión de la que en esta ocasión se encargó Alejandro Anaya Muñoz, coordinador de la Maestría en Derechos Humanos y Paz, y en la que expresó su visión sobre la manera en que el ITESO debe involucrarse en la lucha en Pro de los derechos humanos.

Con lleno total de estudiantes y profesores en el Auditorio Pedro Arrupe, SJ, Anaya puntualizó que pese a que en los documentos fundacionales de la doctrina de derechos humanos se plantea que los derechos del hombre, hoy de la mujer y el hombre, “son evidentes en sí mismos”, en la práctica, para amplios sectores sociales “no hay nada evidente sobre los derechos humanos”.

Anaya invitó a los asistentes a la Lectio Brevis (que en español significa lección breve) a cuestionarse si ellos mismos y la gente de su entorno familiar, amistoso y escolar consideran que un chofer del transporte público, el campesino o el migrante centroamericano, por señalar algunos ejemplos, tienen el mismo valor que ellos o ellas, la misma dignidad y los mismos derechos.

“Me atrevo a plantear, sin demasiado temor a estar equivocado, que no es así para muchas personas en México, en Guadalajara e incluso dentro del propio ITESO, nuestro tan ‘derecho-humanero’ y tan progresista ITESO. Para muchas personas en nuestro entorno cotidiano no hay nada evidente en la idea de igualdad intrínseca e inalienable en dignidad y derechos de todas las personas”, señaló.

En la segunda parte de su lección Anaya refirió cinco fenómenos socioculturales que se alejan de la idea de igualdad intrínseca de los derechos humanos: el clasismo, el racismo, el machismo, el conservadurismo y la “securitización”.

El académico sugirió además la manera en que desde el ITESO se puede contribuir a librar la batalla “por los corazones y las mentes de las y los mexicanos”.

En primer lugar, se requiere entender bien el fenómeno o el problema y buscar el desarrollo de narrativas atractivas que comuniquen mejor el mensaje de los derechos humanos, apoyándose en ejercicios cotidianos, multi e interdisciplinarios y a largo plazo.

“Estoy convencido de que esa es la gran batalla por los derechos humanos: la batalla por las mentes y los corazones de la sociedad en su conjunto. La batalla por lograr que los derechos humanos y su igualitarismo radical sean, en verdad, ‘evidentes en sí mismos’ para más de nosotros. Y mi llamado es a que la batalla la demos no solo desde el ITESO sino también en el ITESO. Tenemos que y tenemos con qué. Hay que entrarle. Ésa es parte de nuestra responsabilidad con nuestro entorno, con nuestra realidad, con la historia”, finalizó Anaya.

Al concluir la Lectio Brevis, Luis Arriaga, SJ, rector del ITESO, recordó que “a nosotros, a ustedes, incluyendo desde luego a quienes empiezan en estos días a ser universitarios, nos toca asumir el reto de transformar nuestra sociedad hacia la dignidad y la justicia, hacia la fraternidad entre las personas y hacia la sustentabilidad en nuestra relación con la naturaleza, y así ayudar a construir vías hacia la esperanza. La universidad es un lugar privilegiado para recorrer estos caminos y el ITESO lo es aún más”, mencionó.

Invitó a los alumnos y alumnas a problematizar, discutir, reflexionar, aprender y proponer colectivamente, desde los diversos espacios del ITESO, maneras de superar los cinco fenómenos socioculturales que hacen patente la desigualdad dentro de la sociedad.

“Sigamos cumpliendo pues con la máxima de San Ignacio de Loyola de ‘en todo amar y servir’, ahora con ánimo renovado y esperanzado, con la alegría y la certeza de que es posible transformar las realidades que son fuente de dolor, abuso y opresión”, pidió.

Antes de dar por terminado su discurso, animó a los asistentes a disfrutar la universidad y les volvió a dar la bienvenida al ciclo escolar 2019 – 2020 con la esperanza de que sepan ser hombres y mujeres para los demás, para ser los mejores para el mundo.