“Si no pudiéramos acercarnos desde nuestro presente al pasado, no habría ningún sabio”, Miguel León Portilla

15 de Noviembre de 2017

“Si no pudiéramos acercarnos desde nuestro presente al pasado, no habría ningún sabio”, Miguel León Portilla



* Inicia ciclo Conferencias Magistrales Metropolitanas en el que participarán Carmen Aristegui, Eduardo Matos y Juan Villoro, entre otros

El lema de la Universidad Autónoma Metropolitana Casa abierta al tiempo –Incalli Ixcahuicopa, en náhuatl– fue motivo de la disertación magistral que su autor, el doctor Miguel León Portilla, ofreció en la inauguración del ciclo Conferencias Magistrales Metropolitanas, convocadas por la Rectoría General de la institución.

Una reflexión sobre el tiempo y su expresión como pasado, presente y futuro brindó el autor de La visión de los vencidos y La filosofía náhuatl estudiada en sus fuentes, para advertir de la trascendencia de la memoria, pues “si no la tuviéramos, si no pudiéramos acercarnos desde nuestro presente al pasado, no habría ningún sabio”.

Hay tres divisiones indivisibles que unifican a aquél que vive en el tiempo y aunque “casi nadie se preocupa por pensar acerca de esto, tiene mucho meollo”, porque “todo lo que sabemos, sentimos o hacemos ocurre en el presente: en un presente como, estudio, llego a mi casa, pero todo esto tiene sentido por lo que hice en el pasado”.

El pasado da la carga de las experiencias, pero no sólo eso, también las de otros seres humanos y, en última instancia, las de la humanidad; es gracias a la memoria de lo que ocurrió en el pasado que existen la Astronomía, la Geología, la Química, la Física, la Lingüística, la Historia, entre muchas otras ciencias. Ésta última, que es la rama del saber que se ocupa del pasado, es la que acerca al individuo a cuanto ha ocurrido, a cuanto se ha pensado, a cuanto se ha logrado.

El doctor Honoris Causa por la UAM refirió momentos de la historia de México en los que “no se ha rendido”, como cuando el país se negó a incluir a la península de California en los Tratados de Guadalupe de 1848, cuando México perdió más de dos millones de kilómetros cuadrados de su territorio o la devolución del Chamizal en 1963, un territorio de aproximadamente 177 hectáreas.

El académico del Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM sugirió que la actuación de las autoridades de México en el contexto de las negociaciones del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá podría verse fortalecida “si se abren a las lecciones de la Historia, a las lecciones del tiempo pasado de nuestro país; siempre que haya problemas hay que voltear hacia las experiencias del pasado”.

Es en esta idea de entender el tiempo que la UAM “está abierta al tiempo pasado, al tiempo presente porque está formada por seres humanos dignos y pensantes que dan sentido a esta valiosa institución”, y también está abierta al tiempo futuro, “pero ¿qué significa eso si estamos en un punto entre el pasado y el futuro?

Significa que la UAM, así como funda su ser en toda la experiencia, la ciencia que se investiga y se transmite, la creación humana de siglos y milenios, también se abre hacia el futuro para hacer proyectos, formular programas de investigación y organizar ramas de estudio y de trabajo.

Con esta apertura la institución adquiere otra faceta “trascendental que la convierte en una gran universidad de México. Sigan por ese buen camino”, concluyó.

Al dar la bienvenida al doctor León Portilla, el doctor Eduardo Peñalosa Castro, rector general de la UAM, dijo que en la génesis y fundación de esta casa de estudios participaron algunas de las mentes más brillantes y lúcidas de México, quienes aportaron la concepción de una institución de educación superior moderna, flexible y sólida, basada en tradiciones propias y fincada en raíces sin las cuales sería imposible existir.

En dicha concepción tuvieron que crearse elementos fundamentales de la identidad institucional como el emblema, el lema y la denominación, los cuales en un conjunto base “simbolizan nuestro propósito universitario y nuestra propuesta educativa en un contexto de diversidad ideológica plena”.

El arquitecto Pedro Ramírez Vázquez, primer rector general de la UAM, diseñó el emblema, mientras que el autor del lema Casa abierta al tiempo fue el doctor León Portilla, “quien ha dedicado toda una vida a inquirir el punto de vista del otro, de la contraparte, del que está enfrente, siempre en aras de un aprendizaje superior, pero sobre todo buscando la inclusión”.

Además anunció que en este ciclo de conferencias magistrales metropolitanas confluirán expertos que compartirán sus reflexiones con la comunidad universitaria, en torno a temas relevantes para la sociedad.

Esta iniciativa responde al liderazgo que como institución de educación superior ejerce la UAM en la difusión y divulgación de las reflexiones de carácter científico, político o cultural, de algunas de las mentes más influyentes de este tiempo.

Entre los conferencistas que participarán en este ciclo se encuentran Carmen Aristegui, Juan Ramón de la Fuente, Eduardo Matos, Juan Villoro y José Sarukhán, así como el ministro José Ramón Cossío Díaz, entre otros.

A esta primera conferencia asistió también el doctor Cossío Díaz, ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, así como miembros de la Junta Directiva, rectores de unidad, coordinadores generales, el abogado general y directores de división, entre otros integrantes de la comunidad universitaria.