Asume Rodolfo Suárez Molnar la rectoría de la unidad Cuajimalpa de la UAM

6 de Junio de 2017

Asume Rodolfo Suárez Molnar la rectoría de la unidad Cuajimalpa de la UAM


* Los universitarios deben sumar esfuerzos para construir un nuevo horizonte de desarrollo para la institución, señaló

* La universidad pública mexicana tiene una tradición de servicio y atención a la sociedad fundada en valores

La Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) es una institución que en su forma refrenda la búsqueda del conocimiento como valor superior, que no se mide con indicadores de impacto ni con índices de productividad o de calidad de servicio, sino que mira el saber como un bien público cuya principal beneficiaria es la sociedad, afirmó el doctor Rodolfo Suárez Molnar.

Al tomar posesión como rector de la Unidad Cuajimalpa de esta casa de estudios convocó a la comunidad a sumar esfuerzos para construir juntos, en la diversidad, un nuevo horizonte de desarrollo para la institución que sea de inclusión y esté cimentado en la deliberación colectiva, el diálogo racional, el fortalecimiento de los órganos colegiados y la generación de ámbitos de reflexión e intercambio que renueven la colegialidad de la vida académica.

Ante el rector general de la UAM, doctor Salvador Vega y León, rectores de las cinco unidades, profesores y alumnos la doctora Ana Rosa Pérez Ransanz, presidenta en turno de la Junta Directiva, señaló que a lo largo de estos primeros años “hemos visto y compartido la historia de una vida universitaria que se transforma y expresa como un modelo alternativo e innovador de educación superior público, sustentado en valores centrales que son el fundamento de la gestión que hoy empieza”.

Al iniciar esta nueva etapa habrá de centrarse en la consolidación del modelo institucional, “de modo que formalicemos nuestras prácticas docentes, alineemos nuestro quehacer en una perspectiva compartida en la que nos apropiemos de los procesos de planeación y programación institucional, de manera que las capacidades desplieguen su potencialidad”.

La universidad pública mexicana tiene una tradición de servicio y atención a la comunidad fundada en valores académicos, políticos, sociales y éticos que no pueden supeditarse a vaivenes ideológicos y administrativos. “Subsumir nuestro trabajo a cualquiera de estas fórmulas no sólo pone en riesgo el principio de autonomía, sino la naturaleza misma de nuestra labor”.

Estas instituciones no son instrumentos del Estado, sino organizaciones con capacidad de dirigir su quehacer de servicio a la colectividad en un contexto de libertad, “el ejercicio de la autonomía ha de asegurar la libertad de investigación, de divulgación de las ideas y de cátedra”, indicó.

Cuando se consolida una economía global basada en el conocimiento la universidad pública se convierte en una pieza clave del desarrollo económico, por ello su función no puede circunscribirse a los estrechos márgenes de la profesionalización ni siquiera cuando éstos se amplían mediante el compromiso de formar ciudadanos comprometidos con la colectividad.

Las instituciones de educación superior deben ser fuente de certidumbre fincada en un trabajo serio y guiado por los valores “con los que nos hemos comprometido y frente al país deben afirmar su compromiso en la construcción de una comunidad más igualitaria y con una mejor calidad en la convivencia”.

Ninguno de estos fundamentos resultará del todo aprehensible si la universidad no es ella misma ejemplo de que otro mundo es posible, uno equitativo, incluyente y justo, iracundo y lúdico, y suficientemente amplio como para dar cabida a muchos orbes.

La doctora Pérez Ransanz expuso que la decisión de designar al doctor Suárez Molnar fue tomada considerando sus méritos propios, “pero también y sobre todo en función de la coyuntura que en este momento enfrenta la Unidad Cuajimalpa”.

La “entusiasta y nutrida participación de la comunidad” al expresar sus opiniones resultó muy valiosa para que la Junta Directiva se formara una concepción bastante completa del estado actual que guarda esa sede.

En su resolución tomó en cuenta varios criterios, en primer lugar el diagnóstico que presentó sobre la Unidad, el cual “nos pareció muy acertado, pues revela un conocimiento a fondo no sólo de los problemas internos, sino del lugar que ésta ocupa en el contexto más amplio de toda la UAM”.

En función de dicho análisis, el doctor Suárez Molnar presentó un plan de trabajo con una visión a corto y mediano plazos “que resulta bastante realista y factible”, subrayó.

Otro aspecto a destacar “es que hace frente a los grandes retos que tiene en particular este campus, que es un tanto sui géneris en tanto que nació como un modelo alternativo dentro de la propia UAM y por lo mismo, algunos de sus desafíos son también propios de esta Unidad”.

La Junta Directiva también tomó en cuenta la “excelente trayectoria académica” del doctor Suárez Molnar, la cual muestra su amplia experiencia docente, así como el reconocimiento que tienen sus publicaciones, producto de su labor de investigación.

Respecto de “los rasgos de personalidad que requiere un rector capaz”, precisó que ha dado muestras de tener una gran capacidad de negociación, así como de escucha y respeto por la pluralidad de opiniones. Ante los desafíos que enfrenta esta Unidad, presentó propuestas de solución “creativas e ingeniosas”, con una factibilidad muy alta de llevarlas a cabo.

El doctor Eduardo Peñalosa Castro, rector saliente de la Unidad Cuajimalpa, sostuvo que con la creación de ese centro de estudios la UAM renovó la promesa de contribuir a la educación con base en un esquema dialógico e innovador, ha asumido este compromiso “y desde el inicio hemos trabajado con base en estos preceptos”.

Entre algunos de los recientes logros durante su gestión destacan la constitución de un consorcio de universidades con el objetivo de diagnosticar y atender problemas de la zona poniente de la Ciudad; el establecimiento de la Red de Fortalecimiento de la Docencia con el cual se desarrollaron ambientes y herramientas de aprendizaje, materiales digitales, y la instrumentación de esquemas para atender la reprobación.

También resalta el contacto establecido con las comunidades del poniente que fructificó en dos publicaciones sobre las historias de los pueblos y barrios de este polo, así como en una publicación derivada del tercer Coloquio Docente en el que participaron las instituciones de educación media superior de la zona metropolitana.

El designar rector al doctor Suárez Molnar “fue una excelente decisión”, dado su compromiso, su conocimiento de la Institución y de la educación, su pensamiento estratégico y las ideas planteadas en su programa de trabajo, en el que enfatiza su interés en la consolidación de esta Unidad, con base en el equilibrio y la equidad.

“Me complace enormemente que continúe con la labor que abonará sin duda a la construcción de una universidad innovadora que forma ciudadanos comprometidos con su entorno”, concluyó.