Catástrofes ambientales deben motivar medidas de prevención en lugar de más políticas reactivas

20 de Enero de 2020

Catástrofes ambientales deben motivar medidas de prevención en lugar de más políticas reactivas


16 de enero de 2020

• Sandra Valdés, profesora del ITESO, destaca la importancia de trabajar en la implementación de medidas preventivas contra catástrofes como los incendios en el Bosque La Primavera, la Amazonía y Australia.

Las catástrofes ambientales van escalando. Cada vez parece que son menos controlables, afirma Sandra Valdés, presidenta de la asociación civil Anillo Primavera (https://anilloprimavera.wordpress.com/) y académica del ITESO, quien recuerda que la más cercana, “que nos pegó duro en el corazón”, fue la causada por los incendios en el Bosque La Primavera, durante la primera mitad de 2019; meses después fueron los incendios en la selva amazónica y, durante las últimas semanas, los ocurridos en Australia.

Lo que estos incidentes tienen en común, señala la académica, es que las organizaciones civiles acusan a las autoridades de no hacer lo suficiente para detener o prevenir la devastación ambiental.

“Casualmente es el mismo caso que vivimos en Guadalajara con el Bosque La Primavera. No comparo porque la dimensión y la escala son distintas. Sin embargo, la situación gubernamental de frente a lo que las organizaciones ciudadanas solicitan para el cuidado del medio ambiente es la misma”.

Las políticas públicas tienden a ser reactivas, y “en lo que se tiene que trabajar es en la prevención. ¿Cuáles son las actividades que tienen que hacerse para prevenir que estas catástrofes sigan sucediendo?”.

Valdés comenta que el Bosque La Primavera está amenazado por el desarrollo inmobiliario de la ciudad y por factores agrícolas, mientras que en el caso de la Amazonía se debe a la explotación de recursos naturales.

“Hemos estado viendo las noticas de Australia y lo que sí llama la atención, a diferencia de aquí o de lo que pasó en el Amazonas, es que allá hay como 150 personas detenidas por incendios provocados. El cambio climático sí tiene nombre y apellido, y tiene actividades vinculadas directas que se pueden identificar”, advierte Valdés.

“Hoy el criterio de organización de crecimiento urbano, por ejemplo en Guadalajara, es la dinámica inmobiliaria, pero ¿qué pasa si empezamos a organizar la ciudad desde otras dinámicas para que puedan coexistir lo económico con el cuidado del medio ambiente?”, plantea.

La académica del Departamento del Hábitat y Desarrollo Urbano del ITESO alerta que si no se impulsa un cambio fuerte en dichas dinámicas se seguirán presentando este tipo de catástrofes ambientales.

Valdés resalta que el clima y el medio ambiente no conocen fronteras administrativas, y al respecto recordó que las nubes de contaminación de los incendios en Australia ya llegaron a Chile.

Finalmente, señala que “en la medida en la que aportemos como ciudad vamos a aportar al medio ambiente global, porque ya sabemos que los ecosistemas no son una isla y están conectados”.