Comisión de evaluación del MEIF dio a conocer sus resultados

26 de Junio de 2017

Comisión de evaluación del MEIF  dio a conocer sus resultados


• AFEL es el área que más ha contribuido en la formación integral
• El reporte incluye análisis sobre las áreas de Formación Disciplinar, de Formación de Elección Libre y de Formación Terminal

Paola Cortés Pérez

La comisión de Evaluación del Modelo Educativo Integral y Flexible (MEIF) del Consejo Universitario General (CUG) presentó en junio su reporte final ante este órgano colegiado.
Elizabeth Ocampo Gómez, coordinadora de la Comisión, dio a conocer las principales conclusiones dentro de las cuales destacó que los programas educativos (PE) cumplen con el objetivo de brindar una formación acorde a cada perfil académico.

El informe está conformado por cuatro apartados sobre el Área de Formación Disciplinar (AFD), Área de Formación de Elección Libre (AFEL), Área de Formación Terminal (AFT), así como de las tutorías.

La coordinadora de la Comisión señaló que en el modelo, la AFD está presente en todas áreas de formación de los planes de estudios, toda vez que integran experiencias educativas (EE) que desarrollen las competencias que requiere el estudiante y la disciplina.

Entre los hallazgos encontrados al analizar los objetivos de la formación integral en esta área, mencionó: "Ha acaparado la formación profesional, dejando de lado el planteamiento de la integralidad; el 62 por ciento de los estudiantes que participaron en la encuesta comentaron que el plan de estudios incluye experiencias optativas, un 40 por ciento contienen temáticas que difieren con su interés".

Además, “en las evaluaciones de los Comités Interinstitucionales para la Evaluación de la Educación Superior (CIEES) y del Consejo para la Acreditación de la Educación Superior (Copaes), aparecen señalamientos que identifican cierta superficialidad en los planteamientos de la integralidad, al no ser abordados a lo largo de las EE que integran los currículos ni en los perfiles de egreso”.

Con referencia a la distribución de créditos disciplinares en los planes de estudios vigentes, Ocampo Gómez dijo que cumplen con los lineamientos propuestos por el modelo, el cual establece que los PE tuvieron un mínimo de 350 créditos.

“Descubrimos que la percepción de que son insuficientes refleja que los créditos de las áreas no son vistos como disciplinares. La revisión de la estructura de 76 planes de estudios reflejó que la formación disciplinar concentra entre el 77 y 89 por ciento.”

A este respecto, los evaluadores identificaron que hay hermetismo ante los planteamientos de la formación integral que propone el modelo. “Es un hermetismo asociado a un afán de conservar el dominio en la formación disciplinar de los estudiantes, pero también a proteger intereses laborales, personales y gremiales”, se explicó.

También, identificaron una separación/frontera entre las distintas áreas que limita los alcances de la formación integral; y quienes operan el modelo no contemplan los créditos del área terminal y el AFEL como disciplinares, sino como complemento o distracción del área disciplinar, apuntó.

“Inferimos que el reclamo de insuficiencia de créditos revela las amenazas sentidas a un dominio y hermetismo tradicional mediado por intereses personales y gremiales.”

Finalmente, sobre el análisis de los planes de estudio, comentó que cumplen con los requisitos de diseño en cuanto a estructura y formato; su contenido refleja que no ha habido suficiente problematización de la disciplina y profesión con respecto a los fines que el modelo propone.

Asimismo, se reporta insuficiente apoyo institucional para el diseño, rediseño y seguimiento, cuando los programas efectúan trabajos de actualización; y sobre todo, encontraron que no han sido modificados el 28 por ciento de los planes de estudio desde hace más de 10 años.

Área de Formación de Elección Libre (AFEL)
El Área de Formación de Elección Libre (AFEL) fue diseñada para que los estudiantes adquieran vivencias particulares y profesionales a través de saberes distintos y complementarios a los de su disciplina y futura profesión, con incidencia en la formación integral.

Elizabeth Ocampo señaló que el AFEL es el área que mejor ha contribuido a los planteamientos de la formación integral, enriquecida por la interacción interdisciplinaria.

“Desde el AFEL se han optimizado recursos y logrado la vinculación de la enseñanza formal con la no formal. No obstante, aún se observa dispersión, oferta excesiva e inequitativa en las regiones y la necesidad de una reglamentación que dirija de manera más clara su operación.”
Al analizar quiénes y en qué proporción participan en el AFEL, indicó que en periodos semestrales observamos que son técnicos académicos e investigadores quienes más imparten docencia en esta área, pero también destaca la participación de una amplia gama de tipos de contratación.

Respecto a la cobertura, mencionó que en periodos semestrales se registra una participación de 13 mil 814 estudiantes, mientras que en intersemestrales es de tres mil 841, con mayor concentración en la región Xalapa.

Lo importante, resaltó, es que el 82 por ciento de los estudiantes encuestados dijeron estar satisfechos en esta área, al identificarla como el espacio curricular que mejor incide en su formación integral; el 70 por ciento expresó haber cursado experiencias diferentes a las de su disciplina; y el 18 por ciento declaró que en sus facultades sólo les permiten cursar EE de su disciplina.

“Encontramos que el AFEL facilita la socialización con estudiantes de otras áreas, porque constituye un espacio curricular en el que alumnos de diferentes carreras interactúan y aprenden juntos.”

Servicio social y la experiencia recepcional
El reporte sobre el Área de Formación Terminal fue enfocado en el análisis del servicio social y la experiencia recepcional, y el equipo evaluador detectó que ambos funcionan de forma desigual en los programas educativos.

Elizabeth Ocampo explicó que mientras en algunos programas educativos estas experiencias funcionan adecuadamente, en otros se acusa indefinición, falta de orientación y vaguedad en su sentido y alcance.

“Mientras que para algunos estudiantes estas experiencias constituyen un adecuado cierre formativo, otros se ven afectados por su mala operación, lo que pone en cuestión el logro de los propósitos del modelo educativo a nivel institucional”, finalizó.