Desde el feminismo puede recuperarse la identidad y valores, frente a la globalización capitalista

9 de Noviembre de 2017

Desde el feminismo puede recuperarse la identidad y valores, frente a la globalización capitalista


• La psicóloga Kathleen Skott-Myhre diserta en la Facultad de Filosofía de la Casa de Hidalgo sobre sus descubrimientos en materia de espiritualidad e intuición de la mujer en los movimientos revolucionarios.

Desde el surgimiento del capitalismo en el mundo y su evolución hasta nuestros días, se ha buscado el control del ser humano a partir de una relación entre trabajo y dinero, en este esquema en donde se pasó del control del quehacer de hombres y mujeres, su estratificación en clases sociales y razas en base al tipo de trabajo realizado hasta el siglo XXI, afirmó la doctora en Psicología Kathleen Skott-Myhre.

Durante el Coloquio Internacional “Feminismo y Marxismo: ¿un matrimonio mal avenido?” que se lleva a cabo en la Facultad de Filosofía de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, la académica feminista con más de una década de experiencia como psicoterapeuta y docente en el Departamento de Psicología de la Universidad de West Georgia, Estados Unidos, explicó a través de una conferencia magistral, sus estudios en torno a la espiritualidad y sensibilidad femeninas como base de movimientos revolucionarios.

Afirmó que de acuerdo a sus estudios existe evidencia histórica de que la mujer desde una posición social sometida al patriarcado, ha llevado a cabo acciones de resistencia civil que han logrado cambios positivos hacia la libertad y respeto de los derechos humanos a partir de una relación entre mujeres.

Sin el uso de la fuerza frontal para aportar a las luchas por la independencia de los esclavos negros en algunas islas caribeñas y los Estados Unidos, las mujeres de manera colectiva hicieron uso de otros medios como la magia y conocimientos ancestrales sobre los efectos de la herbolaria para envenenar a los amos de las haciendas.

Pese a vivir en un clima social de patriarcado de manera histórica, afirmó, las mujeres poseen medios de comunicación intergeneracionales y una sensibilidad intuitiva más allá del conocimiento académico formal, que les permite en un momento dado combatir la opresión.

Desde el punto de vista de la Psicología y la Psiquiatría modernas, en los Estados Unidos predomina una corriente en la que se encasilla al individuo de acuerdo a patrones de desórdenes mentales, que le descalifican como persona capaz de pensar por sí misma, lo cual ella define como una forma opresora del capitalismo del siglo XXI, que quiere imponer una forma de pensar, de crear y de ver el mundo.

Como terapeuta, Kathleen Skott-Myhre, sugiere el estudio de la personalidad femenina y esas acciones intuitivas sin encasillar a los individuos y clasificarlos, y buscar comprender la manera en que ellas se conectan con su entorno en un acto espiritual y de entendimiento de sus sentidos y su uso para convertirse en seres auténticos, con pensamiento crítico más allá de los estándares impuestos por el capitalismo.

De esta forma, si en el pasado las mujeres esclavas lograron impulsar un movimiento que finalmente envolvió a los hombres en una lucha frontal por su libertad hasta conseguirla, hoy esta intuición y saberes pueden ser la base para encontrar la libertad de criterio, pensamiento y óptica de la realidad que rompa con el dominio capitalista, desde el feminismo.

La doctora en Psicología Kathleen Skott-Myhre, del Departamento de Psicología de la Universidad de West Georgia imparte cursos psicología feminista, clínica, crítica y postmoderna, además de ser asesora de tesis en estas áreas.

En su actividad como psicoterapeuta su trabajo se centra en las relaciones de niños y jóvenes con sus familias, experiencia clínica que nutre su trabajo académico. Es autora de libros y capítulos en obras colectivas sobre la ética espiritual feminista; su último libro titulado “la espiritualidad sometida por el capitalismo brujas, hadas y nómadas”, constituye una crítica directa al capitalismo y la manipulación de los saberes de las mujeres a través del uso de teorías tradicionales propias de la Psicología y la Psiquiatría.