Egresado de la UAM ocupará cátedra del CONACYT para jóvenes investigadores

11 de Octubre de 2017

Egresado de la UAM ocupará cátedra del CONACYT para jóvenes investigadores


* Desarrollará proyectos en torno a problemáticas metropolitanas relacionadas con la movilidad

* Propondrá un servicio de transporte más productivo y sustentable para los usuarios

El doctor Carlos Clemente Martínez Trejo, egresado del Posgrado en Estudios Sociales de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), fue elegido para ocupar una de las cátedras del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) para jóvenes científicos, que le permitirá incorporarse al Centro de Investigación en Geografía y Geomática “Ing. Jorge L. Tamayo” (Centro GEO), para desarrollar proyectos en torno a problemáticas metropolitanas relacionadas con la movilidad.

Las cátedras pretenden contribuir al incremento y el fortalecimiento en la generación, aplicación y transferencia de conocimiento en áreas prioritarias para México, mediante la incorporación de jóvenes investigadores altamente calificados a instituciones y entidades que realizan investigación y formación de capital humano.

En entrevista el doctor por la Unidad Iztapalapa de la UAM expresó que la cátedra representa una importante propuesta del Conacyt para que los recién egresados de doctorado se integren a una universidad, en su caso al Centro GEO, donde podrá trabajar en asuntos de orden metropolitano, en sus dimensiones y en distintas urbes del país.

El doctor en Estudios Sociales en la línea de Estudios laborales indicó que la movilidad es uno de los problemas que enfrentan las ciudades, ya que se trata de un asunto multidimensional que involucra tanto el traslado de personas en las metrópolis como aspectos relacionados con servicios, procesos de trabajo y experiencias humanas, es decir, “no sólo consiste en analizar cómo se desplaza la gente, sino en indagar las experiencias de los usuarios”.

En esa medida “nuestro objetivo es abordar las dificultades de la movilidad en términos de la práctica de los viajeros en las distintas modalidades de transporte” –metro, autobús, metrobús, taxi, uber, bicicleta o a pie– para lograr un servicio más productivo y sustentable, en el que no solamente se reduzcan los tiempos de traslado, sino se contribuya a una experiencia más humana, de respeto a los derechos humanos.

Existen estudios previos sobre movilidad, dinámica urbana, uso de suelo, distribución espacial, así como grandes diseños y modelos bien construidos, pero en términos generales el factor humano es dejado de lado.

“Nuestro propósito es conjuntar esfuerzos de ingenieros, ecólogos, biólogos y de especialistas de otras disciplinas para hacer una investigación de orden relacional”, pero la problemática es multidimensional porque tiene que ver con diseños de ciudad, modelos en el transporte público, planeación urbana, pero también con la experiencia de las personas en términos de seguridad en el transporte y relaciones de género, entre otros factores sociales.

El tema debe ser tratado en tres dimensiones –económica, ambiental y social– pero la última ha sido una de las menos desarrolladas en los estudios de sustentabilidad en el transporte público, por lo que en estos análisis se abordarán las condiciones laborales formales e informales de los trabajadores.

En este rubro “proponemos una relación amigable del transporte con la naturaleza, viable económicamente, pero también justa, ética y regulada de acuerdo con los conceptos de la Organización Internacional del Trabajo, de manera que todos tengan prestaciones, seguridad social y no represente riesgo; esa es la dimensión social de la sustentabilidad en los estudios laborales”, apuntó.

Martínez Trejo señaló que en este proyecto se atenderán los casos de las metrópolis del país, incluida la Ciudad de México, para después realizar análisis comparativos y contribuir tanto con las empresas que se encargan del manejo y la producción del transporte, como en el desarrollo e instrumentación de políticas metropolitanas en los estados.

Además, se busca comprender la experiencia cotidiana de los usuarios –trabajadores, estudiantes, mujeres y niños–, cuyas motivaciones para la movilidad van desde el trabajo y la escuela, hasta la salud y el ocio.