El cuerpo, territorio, violencia e identidad: Una narrativa no convencional

12 de Febrero de 2018

El cuerpo, territorio, violencia e identidad: Una narrativa no convencional



* La muestra estará abierta hasta el 5 de mayo en la Casa de la Primera Imprenta de América

Cuerpos tatuados, mutilados o en carne viva que yacen bajo el agua o a la espera de alimento y que, como territorios, crean escenarios protagónicos de la vesania entre pobres y ricos, al ser exhibidos desde la perspectiva del ojo fotográfico.

El cuerpo, territorio, violencia e identidad mezcla la reflexión académica y la investigación vinculada a la producción estética, artística y periodística a partir de un eje rector: la figura humana, en la mirada audaz de fotógrafos que expresan con una narrativa no convencional el saldo de la violencia, uno de los mayores desafíos que afronta México.

Esta experiencia estética corre a cargo de Elivet Aguilar, Luis Arturo Aguirre, Patricia Aridjis, Bruno Bressani, Fernando Brito, José Luis Cuevas, Federico Gama, Abel Gastón Saldaña, Francisco Mata Rosas, Pedro Meyer, Fernando Montiel Klint, Gerardo Montiel Klint y Ernesto Ramírez.

En el interior de una casa con vista al mar está un par de niños que se mira y sonríe en los brazos de dos nanas, según el relato de Arrullo para otros, la historia de dos guerrerenses que trabajan largas jornadas cuidando a los hijos de familias adineradas mientras alguien más debe atender a los suyos.

Una mujer desnuda sin el seno izquierdo es sumergida en una tina blanca: la Amazona inmortal ganó la guerra contra el cáncer, pero perdió una batalla y, de acuerdo con Aridjis, egresada de esta casa de estudios, la imagen es una prueba del contenido social y de género que atraviesa su labor fotográfica.

Los restos de un hombre esposado flotan en un río de Navolato, Sinaloa, en una escena capturada para la memoria social con el nombre de Pez pequeño por Brito.

El maestro Francisco Mata Rosas, coordinador general de Difusión, y Santiago Espinosa de los Monteros Hernández, director de Artes Visuales y Escénicas de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), inauguraron la muestra, que visibiliza el cuerpo en sus dimensiones de territorio, límite o frontera entre la vida y la muerte convirtiéndolo en un lienzo que desdibuja lo posible y lo representable.

La investigación de la imagen –en el contexto de la cultura digital– no necesariamente termina en un ensayo o artículo de congreso, sino que puede adquirir las formas de curaduría o iconografía con un estatus convencional de consumo instantáneo, “obligándonos a repensar los usos y los abusos de la foto, así como la trascendencia que ésta tiene como documento académico”, resaltó Mata Rosas.

La doctora Alejandra Osorio Olave, académica del Departamento de Ciencias de la Comunicación de la Unidad Cuajimalpa y autora del texto curatorial de la exposición –que estará abierta hasta el 5 de mayo en el Centro de Difusión Cultural Casa de la Primera Imprenta de América de la UAM– pormenorizó que se trata de un diálogo polémico entre la fotografía de estudio –que presenta la brutalidad física a nivel de carne y cuerpo– la documental –que narra historias– y el fotoperiodismo, que retrata la violencia del narcotráfico.