Estudiantes proponen una vivienda sustentable en zonas volcánicas

15 de Diciembre de 2019

Estudiantes proponen una vivienda sustentable en zonas volcánicas


6 de diciembre de 2019.

• Alumnas del ITESO ganaron la Primera Competencia Nacional de Vivienda Sustentable Resistente a Fenómenos Naturales para Estudiantes de Arquitectura 2019 con una propuesta de vivienda resistente a sismos y protegida contra la ceniza volcánica.

Con 210 mil pesos, dos familias de Zapotlán el Grande, Jalisco, podrían tener acceso a una vivienda digna, sustentable en su construcción y uso cotidiano, con estructuras resistentes a los sismos y protegida contra la ceniza volcánica. Esta es la propuesta con la cual cuatro alumnas de la Licenciatura en Arquitectura obtuvieron el triunfo en la Primera Competencia Nacional de Vivienda Sustentable Resistente a Fenómenos Naturales para Estudiantes de Arquitectura 2019.

Angélica Michelle Muñoz Álvarez, Ximena Martínez Spíndola, Alejandra Carrillo Chalé y Paola Goretty Pérez Vega trabajaron en el proyecto Metamorfosis, un diseño de vivienda dispuesta en dos módulos (que separan el área privada del área común) que permite expansiones futuras e incluye esquemas de reciclaje de aguas y eficiencia energética.

Más de 70 equipos de universidades públicas y privadas —de los cuales nueve fueron del ITESO— respondieron a la convocatoria lanzada por el Centro Regional de Desarrollo en Ingeniería Civil (CRDIC) que retaba a los participantes a crear un prototipo de vivienda de 50 metros cuadrados de construcción, que resultara segura para la población que habita en zonas afectadas por fenómenos naturales y que contara con un presupuesto máximo de 210 mil pesos.

Michelle Muñoz Álvarez compartió que, para tomar en cuenta la ceniza volcánica como fenómeno natural desde su proyecto, condicionaron las técnicas y materiales de construcción por la presencia de la misma.

“Una de las ventajas de nuestro proyecto fueron nuestros paneles rellenos de bahareque. Para incorporar materiales locales en el proyecto propusimos que la ceniza también pueda utilizarse para rellenar esta estructura, además de servir como abono para los jardines”, compartió Alejandra Carrillo.

Ximena Martínez Spíndola señaló que el ecosistema del ITESO propició tanto el aprendizaje autónomo como la colaboración para lograr sacar adelante el proyecto. Además de la guía brindada por Ana Rosa Olivera Bonilla, profesora de la asignatura “Vivienda, comercio y servicios”, los docentes Nayar Gutiérrez Astudillo y Cristian Hernández Cárdenas asesoraron al equipo en materia de estructuras, mientras que los académicos Francisco Álvarez Partida y Hugo García Sahagún hicieron lo propio en cuanto a instalaciones sustentables y diseño de materiales de comunicación, respectivamente.

Este resultado fue producto de la primera participación de todas las alumnas en una competencia externa a la universidad. En ese contexto, Paola Goretty Pérez Vega enfatizó la experiencia que les dejó todo el proceso al tener que regirse por un nivel de exigencia diferente al de las aulas y más allegado al del mundo laboral.

“En arquitectura, las grandes obras te las ganas concursando. Si empezamos desde ahora, enfrentándonos a otros tipos de enfoques y escuelas, agarraremos más experiencia para el futuro”, afirmó Michelle Muñoz.

Acompañamiento del ITESO

La profesora Ana Rosa Olivera Bonilla celebró que haya sido un equipo formado por mujeres y estudiantes de Arquitectura de un semestre cercano a la mitad de la carrera el que obtuvo el primer premio, especialmente porque el reto fue lanzado por una instancia de ingenieros civiles.

En su opinión la universidad, desde el Departamento del Hábitat y Desarrollo Urbano (DHDU), da prioridad a una formación de alta calidad, desde un enfoque de sustentabilidad, riesgos y compromiso social.

Olivera Bonilla, quien además lidera al interior de la universidad la Cátedra Unesco Arquitectura de Tierra, Culturas Constructivas y Desarrollo Sostenible, resaltó que las estudiantes debieron entender a fondo el fenómeno y a partir de ello experimentar con diferentes espacios, materiales y técnicas de construcción, manteniendo como prioridad la dignidad del espacio para el usuario, por lo que también trabajaron cuestiones de sensibilización.

Aunque originalmente está diseñada para construirse en Zapotlán el Grande por su cercanía con el Nevado de Colima, las alumnas de sexto semestre coinciden en que la vivienda se puede adaptar a otros territorios en zonas volcánicas y con características similares.

Por el buen resultado obtenido en el concurso, el equipo será acompañado por el Centro para la Gestión de la Innovación y la Tecnología (Cegint) del ITESO con la intención de revisar la viabilidad de proteger las técnicas y materiales de construcción desarrolladas.

Las estudiantes y la profesora asistirán a la Segunda Reunión Nacional de Edificios Resilientes y Vivienda Sustentable, que se llevará a cabo el próximo 7 de diciembre en el Centro de Innovación Tecnológica para la Construcción en Toluca, Estado de México, para recibir su reconocimiento.