Factores sociales influyen en la conducta alimentaria

16 de Diciembre de 2019

Factores sociales influyen en la conducta alimentaria


• María Graciela Sánchez Montiel, académica de la Facultad de Nutrición, participó en el Simposio “Impacto de los factores sociales en la conducta alimentaria de los jóvenes del siglo XXI”

• Eli Alejandra Garcimarrero Espino, de la Facultad de Medicina, presentó el tema “Influencia del estrés en la conducta alimentaria de los universitarios”

Claudia Peralta Vázquez

07/12/2019, Xalapa, Ver.

Los trastornos de conducta alimentaria y fallas en el crecimiento de los niños son generados por el estrés y angustia emocional de los padres, dio a conocer María Graciela Sánchez Montiel, académica de la Facultad de Nutrición de la Universidad Veracruzana (UV), en el Simposio “Impacto de los factores sociales de la conducta alimentaria en los jóvenes del siglo XXI”.

“Nutrición holística (impacto del estado de ánimo en la forma en que te alimentas)”, fue el tema impartido por Sánchez Montiel durante este evento organizado por la Facultad de Nutrición, el cual tuvo lugar el pasado 25 de noviembre en la sala magna de la Unidad de Ciencias de la Salud.

María Graciela Sánchez dijo que las primeras experiencias que el niño tiene con la comida son al lado de su mamá, quien lo alimenta de acuerdo a sus creencias, costumbres, representaciones de los alimentos y preparaciones alimentarias.

Pero, en este proceso muchas veces influyen las vivencias y estados de ánimo de la madre, ya sea en un ambiente estresante, o por el contrario, de paz y tranquilidad en el que alimenta al bebé.

“Está demostrado que una mamá estresada propicia también bebés estresados, todo eso se transmite, es energía que finalmente el niño percibe.”

Por tanto, dentro del primer semestre de vida de un infante, la relación de apego determinará su futuro en el plano alimentario, por medio de la lactancia y del vínculo o relación que haya con la madre.

Citó un estudio que afirma lo anterior, así como que el fracaso en el crecimiento longitudinal y ponderal (aumento de peso y talla) está determinado por el escaso contacto positivo y afectivo con la figura materna.

Asimismo, también interviene el estatus social y económico que se relaciona con la estabilidad familiar.

La nutrióloga clínica con experiencia en manejo de pacientes con diabetes, obesidad e insuficiencia renal, habló de una nueva propuesta centrada en la nutrición holística, como un nuevo enfoque para el tratamiento nutricional. Esto busca la evolución de la conducta y de la conciencia hacia niveles más altos de integridad, comprensión y sabiduría.

Es así que la visión holística habla de la autorrealización del individuo a través del reconocimiento de su propia naturaleza; es trascender e identificar que la felicidad yace en nuestro interior.

En este foro destacó también la participación de Eli Alejandra Garcimarrero Espino, académica de la Facultad de Medicina, quien dictó la ponencia “Influencia del estrés en la conducta alimentaria de los universitarios”. Explicó que el estrés se manifiesta en el cuerpo y en la mente: “Los niveles de estrés, enojo y tristeza impactan en la conducta alimentaria, en este caso de los universitarios”.

Cuando se está tenso, agotado y nervioso cambia la forma de comer pues a veces se olvida, no da tiempo y se omite por el exceso de trabajo, dijo.

“Aprendemos a comer lo que sea, alimentos con colorantes o sustancias que a veces no se encuentran reportadas en las etiquetas del producto que se consume.”

La Maestra en Desarrollo Humano por la UV mencionó que durante la infancia, dentro de la parte de conducta y emociones, muchos padres acostumbran premiar o castigar a sus hijos por medio de la comida; en este sentido, llamó a tener conciencia de los alimentos que se consumen para no maltratar al cuerpo y organismo, pues el exceso de alimento conlleva al sobrepeso y obesidad.

Así que es necesario, dijo, capacitar a los profesores para que a su vez eduquen a los infantes en cuanto al hábito del buen comer y modelación del autocuidado.