La fotografía documental dejó de ser exclusiva de los profesionales

7 de Marzo de 2018

La fotografía documental dejó de ser exclusiva de los profesionales



* Migración 2.0 y 19S. Ciudad solidaria son iniciativas abiertas a todo público

La fotografía ya no es el campo de un puñado de profesionales, tampoco un saber exclusivo de fotoperiodistas, ya que ahora todos “tenemos la posibilidad de comunicarnos con imágenes gracias a la aparición de las nuevas tecnologías”, señaló el maestro Francisco Mata Rosas, coordinador general de Difusión de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

En estos momentos en los que “todos tenemos la posibilidad de tomar fotografías desde nuestros teléfonos celulares es cuando tenemos mayor capacidad de participar de aquellos procesos de documentación en torno a sucesos importantes”, lo cual se caracteriza por mostrar una mirada colectiva que incluye y muestra diversos puntos de vista.

Al presentar los libros Migración 2.0 y 19S. Ciudad solidaria, los describió como iniciativas abiertas a todo público y refirió su origen a raíz de una convocatoria hecha en redes sociales tras el sismo del pasado 19 de septiembre de 2017 y para recopilar imágenes acerca del proceso migratorio acontecido entre México y Estados Unidos, “después de eso el material recibido lo clasificamos, lo seleccionamos y de este modo es cómo surge la publicación de ambas obras”.

Mata Rosas enfatizó que no son sólo libros de fotografías –en los que participan tanto fotógrafos profesionales como aficionados y usuarios en general– sino que parten de una reflexión teórica y académica sobre procesos de investigación efectuados en la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación de la Unidad Cuajimalpa de la UAM con “la intención de vincularlo con la difusión de la cultura a partir de una estrategia de proyecto colaborativo, utilizando la red como principal plataforma”.

La curaduría y la generación de nuevas formas de edición editorial fue posible gracias al apoyo de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México, algo que permitió al Fotofanzine 19S ser de distribución gratuita.

De igual forma recordó que, en conjunto con el Museo Archivo de la Fotografía dedicado a preservar y difundir instantáneas de la Ciudad de México, todo el material gráfico recopilado servirá para la creación de un fondo de investigación sobre el terremoto del 19 de septiembre de 2017, al cual convocó al público a enviar sus fotografías para construir esta memoria colectiva.

La doctora María Alejandra Osorio Olave, profesora-investigadora de la Unidad Cuajimalpa de la UAM, resaltó que los volúmenes han logrado articular “una suma de voces y miradas para casi de manera panóptica sentir apenas que uno se acerca, roza la verdad de algo muy complejo. En este caso, hablando de migraciones o lo que nos ocurrió como ciudadanos el 19 de septiembre”.

Es el sello curatorial el que aporta una asombrosa riqueza a estos textos, es decir, no es lo colectivo en su expresión inmediata, emergente, más bien es una expresión pensada, rigurosa. Aquí las imágenes se vuelven relevantes justamente por el cuidado desde la primera página, por el diálogo con el cual se vuelve un discurso, hoja con hoja”, indicó.

Osorio Olave sostuvo durante la actividad realizada en la 39 Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería que un segundo autor es develado en este tipo de ediciones antecedidas por Adiós TV y 43, ya que en ellas Mata Rosas dota de un discurso propio contenido en un mensaje visual que en sí mismo ya viene cargado de sentido.

“Son pasajes visuales que me hicieron reflexionar sobre cuántas migraciones a lo largo de nuestra vida ya hemos emprendido. Aquella que nos separó de nuestras madres, que nos expulsó de la casa a la calle, del colegio a la ciudad. Cruzamos límites en los cuerpos propios y de los otros. En los nombres que limitan cosas y territorios”, apuntó.

El sistema económico es bestial y crea brechas cada vez más desiguales entre los que tienen y los que no. Las pugnas de poder proyectadas en oficinas de gobierno derivan en guerras religiosas y civiles imposibles de desmarañar, que afectan todo el tejido social y familiar. La sobreexplotación de los recursos y la falta de apoyo del campo dejan lastimosamente empobrecidas a regiones enteras, así como formas de vida ancestrales.

“Y así, un día entre la posibilidad de vivir, comer o ayudar a la economía familiar, migrar es la única opción. Por otro lado, en 19S acudimos a un Estado de excepción, somos excepcionales, valientes, generosos, empáticos y solidarios. Apuntemos, sin borrar de nuevo a ser esta ciudad solidaria cuando vibramos muy lento”, concluyó.