Maestría en Desarrollo Humano de la UV, única en el país

3 de Julio de 2017

Maestría en Desarrollo Humano de la UV, única en el país


• Adscrita al Instituto de Psicología y Educación desde hace 23 años, abrirá convocatoria en agosto

• Es el único posgrado de su tipo con sede en una universidad pública y tiene un impacto regional

David Sandoval Rodríguez

Desde hace 23 años, la Maestría en Desarrollo Humano de la Universidad Veracruzana (UV) es el único posgrado de su tipo que se imparte en una universidad pública, atendiendo además a una importante región del país, expresó María del Pilar González Flores, académica del Instituto de Psicología y Educación e integrante del núcleo académico básico de este programa educativo.

Lo que una persona busca de la maestría es profundizar en su propio conocimiento, encontrar cuáles son sus principales habilidades y actitudes, sus formas de comunicación, las cuales son fundamentales para la promoción del desarrollo humano, explicó.

“Una persona que se conoce a sí misma puede desarrollar su capacidad para escuchar y tratar de entender al otro desde su propio punto de vista”, dijo.

Este tipo de programas lo ofrecen universidades privadas como la Iberoamericana y el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO); no obstante, en el nivel de maestría como programa de una universidad pública, el de la Veracruzana es único.

“Desde hace 23 años se forman profesionales en desarrollo no sólo al interior de esta casa de estudio sino a nivel regional de manera ininterrumpida”, aseveró.

Uno de los objetivos del posgrado es favorecer el crecimiento personal; otro, es generar investigación que promueva el desarrollo humano de los individuos y los grupos en la sociedad actual.

La maestría proporciona los fundamentos teóricos y prácticos para tener una visión amplia y profunda del desarrollo humano a través de habilidades y actitudes promotoras.

Otro de sus propósitos es promover la comunicación explícita de las actitudes fundamentales de un promotor del desarrollo humano como el aprecio por los demás, la congruencia, la empatía y el deseo de establecer relaciones de ayuda, “este último punto es el que nos identifica porque está asociado directamente con el eje central de la maestría, que es el enfoque centrado en las personas”, dijo González Flores.

“Estamos convencidos que en una relación de ayuda no solamente crece el que la recibe, también quien la está brindando, por lo que se convierte en un desarrollo de dos personas.”
La finalidad de la maestría es formar profesionales que promuevan el desarrollo personal de los individuos y, paralelamente, de las instituciones en las que laboran.

Para ello el posgrado aborda cuatro grandes ámbitos: el personal; que apunta al desarrollo íntimo de la persona, no sólo como individuos sino como familias, como grupos; el desarrollo educacional, porque es factible promover el desarrollo de los individuos en las instituciones educativas para que se extienda a toda la sociedad, “lo consideramos un ámbito de influencia muy fuerte”, dijo.

El tercer ámbito es el desarrollo organizacional, para incidir en la institución donde se labora pero favoreciendo en primer lugar el desarrollo del individuo, “si una persona se siente bien con la empresa en la que labora, la fortalecerá”.

El último ámbito es el desarrollo social comunitario, promoviendo no únicamente el desarrollo personal sino el de quienes integran una comunidad; aunque a veces se piensa en localidades apartadas, “en la capital (estatal) hay comunidades donde grupos específicos tienen alguna misión y se tienen que desarrollar a sí mismos”.

Se busca, además, formar profesionales que puedan incidir en cualquiera de dichos ámbitos y que promuevan el desarrollo de los demás a partir del propio, “porque una persona no puede ayudar a otros si ella misma no está desarrollada”, observó.

El promotor del desarrollo humano tiene que usar su propia persona como su herramienta, ése es el punto de partida con los estudiantes de la maestría.

Detalló que el posgrado tiene una duración de cuatro semestres a través de clases presenciales los viernes y sábados, además del trabajo que deben realizar los estudiantes a lo largo de la semana y las asesorías individuales.

La información completa estará disponible en la convocatoria de estudios de posgrado que emitirá la UV en agosto y para mayores informes se puede consultar el sitio oficial: www.uv.mx/mdh y a los teléfonos (228) 8158619, 8146158 y 8146498; asimismo con el encargado de la maestría, Luis Rey Yedra, en el correo electrónico: lyedra@uv.mx

La investigadora abundó respecto a los trabajos que realizan con adolescentes embarazadas; cómo enfrentan los jóvenes la ausencia del padre, particularmente por muerte; la violencia en las relaciones de noviazgo y cómo prevenirla; incluso hay trabajos que se enfocan a parejas del mismo sexo y cómo asumen las personas su identidad homosexual.

Se ha trabajado también el desarrollo humano en el deporte y en el ámbito de la educación han abordado la experiencia artística como catalizador del desarrollo personal y con personas que tienen alguna discapacidad.

Los alumnos de la maestría han analizado la migración estudiantil en el nivel universitario que tiene un efecto en el desarrollo personal; otro tema importante y poco considerado en las universidades –al igual que en los demás niveles educativos– es la tutoría académica, porque el tutor debe ser un promotor del desarrollo.