Presentan libro sobre transición del estudiante al nivel superior

7 de Junio de 2017

Presentan libro sobre transición del estudiante al nivel superior


* “Ofrecemos recomendaciones para un plan de transición e integración a la Universidad previo, durante el proceso de admisión, al ingreso y durante el primer año de estudios”: Rubén González Ceballos, coautor.

“Los compañeros, profesores, el aula y el conocimiento son factores fundamentales en la transición de cada estudiante universitario durante su primer año de estudios en la Universidad de Colima, y la atención que las instituciones educativas pongan en estos elementos es crucial para que los jóvenes culminen su formación como profesionistas”.

Así lo dieron a conocer los profesores universitarios Rubén González Ceballos y Mireya Sarahí Abarca Cedeño en el libro “La transición del estudiante universitario”, que contiene una concienzuda y amplia investigación de este proceso.

Los comentarios a la publicación estuvieron a cargo del coordinador del Programa de Apoyo a Tareas Escolares y Reforzamiento del Aprendizaje (PATERA-UdeC), Francisco Montes de Oca Mejía, y de Alejandra Meza Anguiano, quien dio lectura a los comentarios del director regional del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), Juan Carlos Yáñez Velazco.

En el papel de moderadora estuvo Sarahí Abarca, quien es maestra en Ciencias en el área de Psicología aplicada por la UdeC y profesora investigadora de tiempo completo en la Facultad de Ciencias de la Educación.

Sobre el libro, el autor y maestro en Desarrollo Humano por el ITESO y hasta el 2014 coordinador del programa de Orientación Educativa en la UdeC, Rubén González explicó que el objetivo era responder la pregunta: “¿Qué hace que un estudiante, al llegar a la universidad, camine con fuerza y solvencia, aprenda, se adapte, integre y pueda acometer la carrera como un profesionista?

González Ceballos señaló que en esta investigación encontraron que el primer año es crucial para que se adapten, integren y desarrollen como estudiantes. Además, continuó, “en el libro los autores proponemos que la institución configure una manera de intervenir para fomentar un proceso de transición adecuado para que los estudiantes que ingresan, se queden; pero no sólo que se queden sino que se formen con calidad”.

“Ofrecemos recomendaciones para un plan de transición e integración a la Universidad previo, durante el proceso de admisión, al ingreso, y durante el primer año de estudios”, remarcó.

En su turno, Francisco Montes de Oca recomendó a todos los tutores leerlo como libro de texto, como lectura del bachillerato en el último año o de licenciatura de primer y segundo años, así como a estudiantes y profesores que desarrollen una investigación.

También reconoció en los autores “un potencial y calidad humana única”. Dijo que esta obra de divulgación se plasmó en 133 páginas y en ocho apartados fáciles de leer con textos y gráficas.

En los comentarios de Yáñez Velazco leídos por Meza Anguiano, su autor dice que este amplio estudio podría sentar precedentes en la educación superior mexicana si las autoridades competentes de la Universidad retoman la propuesta y la analizan grupalmente.

“Ojalá tengamos un ejemplo exitoso de una práctica en donde la investigación alimenta la toma de decisiones adecuadas para resolver un flagelo inmisericorde”, resaltó Yáñez Velazco citando la proclama de Ángel Díaz Barriga. “Pensar la universidad y sus problemas y circunstancias es una obligación profesional, intelectual y ética, y esta investigación es un buen ejemplo”, puntualizó.

Mireya Sarahí moderó la presentación y en nombre de ambos autores agradeció a los directores, coordinadores, coordinadores de tutorías, orientadores de cada facultad en las cinco delegaciones de la UdeC, así como a los universitarios que apoyaron y facilitaron la aplicación de instrumentos de investigación, cuestionarios, procesamiento estadístico de la información, revisión y organización del documento, asesoría y la organización de grupos focales.

Además, Abarca Cedeño resaltó que “la identidad y el sentido de pertenencia se tienen que trabajar fuertemente, así como también el deseo de ingresar, el sentimiento de bienvenida, el prestigio de las carreras para que éstas sean valoradas y así los jóvenes que ingresan se sientan reconocidos, identificados y parte de una comunidad”, concluyó.