Recomienda académico politécnico evitar el miedo al virus Coxsackie

29 de Junio de 2017

Recomienda académico politécnico evitar el miedo al virus Coxsackie

• Este agente viral convive en el tracto digestivo de las personas

Ante el brote del virus Coxsackie, conocido como manos, pies y boca, que recientemente se presentó en la Ciudad de México y en los estados de México y Tlaxcala, el académico de la Escuela Nacional de Medicina y Homeopatía (ENMH) del Instituto Politécnico Nacional (IPN), Alfredo Servín Andrade, pidió no alarmarse porque no es una enfermedad grave que pueda llegar a ser epidémica.

Mencionó que este agente viral convive en el tracto digestivo de las personas pero necesita ciertas condiciones, como temperaturas muy elevadas, poca higiene, mala alimentación y un sistema inmunológico deficiente, para desarrollarse.

Servín Andrade explicó que el virus Coxsackie pertenece a la familia de los enterovirus (que incluye también a la hepatitis A), mismos que no tienen graves consecuencias, sin embargo, puede haber casos que se complican y llegan a generar meningitis y encefalitis (inflamación del cerebro) por lo que recomendó asistir al médico.

Regularmente el síndrome mano-pie-boca ocurre con mayor frecuencia en niños en edad preescolar; el tiempo entre el contacto con el virus y el inicio de los síntomas es de aproximadamente 3 a 7 días. Los síntomas pueden ser fiebre, dolor de cabeza, erupción con ampollas pequeñas en las manos, los pies y en la boca, dolor de garganta y pérdida de apetito; por lo general los infantes se recuperan sin tratamiento en el periodo de una semana a diez días.

Al impartir la ponencia “Prevención, tratamiento y curación de enfermedades por contacto virales y bacterianas en infantes”, en el Centro de Desarrollo Infantil (Cendi) “Clementina Batalla de Bassols”, el especialista indicó que el sistema inmunológico tarda de 21 a 25 años en madurar, por ello hay enfermedades propias de la infancia como ésta.

En cada niño las emociones juegan un papel fundamental en la sintomatología de la enfermedad. En ese sentido, recomendó generar ambientes sanos en la convivencia familiar y social para mejorar el sistema inmune y que los patógenos no los afecten tanto.