Rectores y científicos discuten en la UNAM futura agenda nacional de ciencia y tecnología

17 de Noviembre de 2017

Rectores y científicos discuten en la UNAM futura agenda nacional de ciencia y tecnología


• El rector Enrique Graue Wiechers inauguró el encuentro “Hacia la Consolidación y Desarrollo de Políticas Públicas en Ciencia, Tecnología e Innovación”

• Se debe mantener la meta de destinar el uno por ciento del PIB a esos rubros, pues estamos lejos de alcanzarla, aseveró

El rector de la UNAM, Enrique Graue Wiechers, inauguró la reunión en la que titulares de 67 instituciones de educación superior, academias de ciencia y tecnología, así como legisladores federales iniciaron trabajos para definir la agenda en ciencia y tecnología de los próximos años para el país, misma que será presentada a diferentes actores políticos, con miras al 2018.

En el encuentro “Hacia la Consolidación y Desarrollo de Políticas Públicas en Ciencia, Tecnología e Innovación”, el rector expuso que estamos lejos de alcanzar la meta de destinar el uno por ciento del producto interno bruto (PIB) a esos rubros, y se debe seguir pugnando por ello; aunque reconoció que hubo avances, pues de 2012 al 2015 el presupuesto a esas áreas pasó del 0.43 al 0.56 por ciento, pero en 2017 disminuyó al 0.51 por ciento.

Graue recordó que en 2012 se hizo un ejercicio similar de construcción de una agenda, y los planteamientos de las universidades y academias científicas sirvieron de punto de partida para elaborar el Programa Especial de Ciencia Tecnología e Innovación (PECiTI), expresado en el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018, y en algunas de las políticas del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

“El espíritu que anima a esta reunión sigue siendo el mismo: creemos en la educación y en la generación del conocimiento como una palanca indispensable para el desarrollo económico de la nación”, subrayó.

En su oportunidad, el presidente de la Comisión de Ciencia y Tecnología de la Cámara de Diputados, Carlos Gutiérrez, indicó que el siguiente año el Programa de Ciencia y Tecnología contará con 76 mil 776 millones de pesos, que representan cinco mil 719 millones de pesos más -8.04 por ciento- que los recursos de este año. Aunque aseguró que éste es el presupuesto más grande aprobado por la actual legislatura, reconoció que no es satisfactorio.

Al hacer uso de la palabra, el director adjunto de Planeación y Evaluación del Conacyt, Víctor Carreón, resaltó que este sexenio se ha trabajado en reforzar la infraestructura e invertir en la formación de capital humano a partir de sus programa de becas, de fortalecer el Sistema Nacional de Investigadores (SNI) y los posgrados de calidad.

Pero la política del Consejo, agregó, requiere ir más allá de un sexenio y tener programas con una visión a largo plazo, de 20 o 25 años. Es necesario que México defina en qué nichos de ciencia y tecnología tiene más ventaja y, a partir de ello, alinear su política industrial, en ciencia, tecnología y educación.

El coordinador de Ciencia, Tecnología e Innovación de la oficina de la Presidencia, Elías Micha, coincidió en que se debe elaborar una agenda con miras a los próximos 25 años. Además, se pronunció por fortalecer al Conacyt, por ejemplo, que maneje mayores recursos para estos rubros –el 50 por ciento del total del país– y goce de mayor independencia y atribuciones.

También estuvo a favor de una “federalización de la ciencia”. Es decir, que a través de un fondo en la Ley de Coordinación Fiscal se diera, por ejemplo, el 40 por ciento de los recursos de manera igualitaria a todas las entidades; repartir otro porcentaje, con criterios de equidad, a las entidades con menor desarrollo científico; y otro más, a partir del número de habitantes de cada estado.

El director general del Instituto Politécnico Nacional, Enrique Fernández Fassnacht, y el secretario general ejecutivo de la Asociación de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), Jaime Valls, hablaron de rediseñar el sistema de educación superior, aumentar su cobertura y calidad.

Valls destacó que México sigue teniendo una de las coberturas más bajas, no sólo como miembro de la OCDE, sino de América Latina, y a ello se suma el rezago y la deserción. Los mayores niveles de abandono, continuó, se dan en los estudiantes con más carencias. “No es deseable que los más pobres estén condenados a estudiar en instituciones de baja calidad”.

Anunció que la ANUIES presentará el documento “Visión y acción 2030”, con cinco ejes de transformación de la educación superior.

En tanto, Fernández Fassnacht dijo que para aumentar la cobertura no se deben crear pequeñas instituciones, sino garantizar que los nuevos estudiantes accedan a programas de calidad. Actualmente, acotó, las instituciones particulares atienden a una tercera parte de la matrícula, pero su calidad es muy diversa.

De igual manera, se pronunció porque el financiamiento a las instituciones sea suficiente y plurianual, para que puedan tener certeza y planear. Planteó que se establezca que los recursos asignados a las universidades no sean inferiores a los otorgados en el ejercicio anterior, ni se disminuyan en el año en curso.

En la Unidad de Seminarios Doctor Ignacio Chávez, el subsecretario de Educación Superior, Salvador Jara, expresó la necesidad de que al presupuesto federal se sumen recursos de los gobiernos estatales y la iniciativa privada. Asimismo, apuntó que el impulso a la ciencia debe darse desde la educación básica, para formar estudiantes y maestros con habilidades que les permitan tomar decisiones.