Reforesta IPN Zona Deportiva de Ticomán

6 de Junio de 2017

Reforesta IPN Zona Deportiva de Ticomán

• Las unidades beneficiadas son la UPIITA, Upibi, Cinvestav, CIIEMAD y CMP+L

Con el objeto de enseñar y educar en el cuidado de los árboles, cientos de estudiantes y académicos del Instituto Politécnico Nacional (IPN), a través de la Coordinación Politécnica para la Sustentabilidad llevaron a cabo el programa de reforestación y recuperación de suelos en la Zona Deportiva de Ticomán para celebrar el Día Mundial del Medio Ambiente.

Esta área, de casi tres hectáreas de superficie, abarca las unidades Profesionales Interdisciplinarias de Biotecnología (Upibi), en Ingeniería y Tecnologías Avanzadas (UPIITA), el Centro Interdisciplinario de Investigaciones y Estudios Sobre Medio Ambiente y Desarrollo (CIIEMAD), el Centro Mexicano para la Producción más Limpia (CMP+L) y el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), los cuales serán beneficiados con la plantación de 50 árboles y 50 magueyes pulqueros.

La campaña pretende ser un ejercicio ameno en el que se conjuntan más de 15 Comités Ambientales donde se pone en práctica un procedimiento que podrá ser replicado de manera periódica en todas las áreas verdes, pero sobre todo aquellas que alojan arbolado que forma parte del patrimonio natural resguardado en las escuelas del IPN.

En esta reforestación se plantaron árboles del vivero del IPN de las especies Buddleja cordata o tepozán, Fresnos, Jacarandas, Bauhinia (árbol de la orquídea) y Grevilia, que captarán emisiones de dióxido de carbono CO2, evitar golpes de calor, ya que un árbol disminuye al menos dos grados la temperatura, conserva la humedad y además es un refugio de aves.

La bióloga Gabriela Chávez Hidalgo de la Coordinación Politécnica para la Sustentabilidad indicó que quieren celebrar el Día Mundial del Medio Ambiente con acciones e información en adoptar árboles para la comunidad politécnica y público en general y consideró que esta zona tiene un alto potencial para seguir reforestándola.

Afirmó que en la Ciudad de México (CDMX) ya no hay áreas de reforestación y “debemos reflexionar en los servicios ambientales que prestan a la sociedad los árboles, porque es un condominio en el que viven muchas especies”.

Explicó que el proceso de reforestación consistió en plantar árboles junto a la barda para favorecer su crecimiento frondoso, se hicieron cepas de un metro de profundidad y se adicionó con composta de la planta de producción del IPN, así como con mejoradores microbiológicos de suelos como micorriza y bacterias.

También se colocó mulch (cubierta natural protectora de suelo) sobre el cajete para asegurar menor evaporación del agua disponible, mayor protección al tronco y mantener el suelo con nutrimentos para asegurar su crecimiento.