Salud mental, la amenaza silenciosa en el norte de Jalisco

11 de Diciembre de 2017

Salud mental, la amenaza silenciosa en el norte de Jalisco



Especialistas alertan sobre la falta de atención a quienes padecen trastornos mentales en esta zona

El Norte de Jalisco es una de las regiones del país que mayor incidencia de trastornos mentales registra. De acuerdo con el maestro Francisco Abelardo Robles Aguirre, investigador del Centro Universitario del Norte (CUNorte) de la Universidad de Guadalajara (UdeG), los problemas de salud mental en esta zona –que engloba a 10 municipios– están entre 18 y 23 por ciento, “una media muy alta para una población rural tan disgregada”, afirmó.

Robles Aguirre creó en 2012 la Clínica de evaluación Neuropsicológica que atendía en Casa Hidalgo a toda la población y que derivó en el estudio “Evaluación neuropsicológica en pacientes en la región norte”. Este trabajo de atención comunitaria le permitió además vincularse con el Centro Integral de Salud Mental (Cisame) en Colotlán y más tarde, crear el primer Laboratorio de Neurociencia Cognitiva.

En el trabajo de campo, el universitario dijo que en la región es común encontrar casos de afasia, es decir, problemas de habla por deterioro cerebral y de demencia precoz. Por ejemplo, en Mezquitic identificó “casos severos de deterioro cognitivo fuerte en pacientes de menos de 50 años”.

Esto significa que los pacientes tienen problemas de atención, dificultades del habla, de articulación de ideas y hasta de identificación de objetos. Éstos se manifiestan desde la infancia, y es “común ver problemas de aprendizaje y de atención en niños en desarrollo o adolescentes”, sostuvo el académico, quien realiza una investigación acerca del tema.

De las cerca de tres mil consultas que ha dado el Cisame en Colotlán, en los últimos años, más de 40 por ciento corresponden a trastornos de ansiedad, seguido de depresión y trastornos afectivos; y 10 por ciento de las atenciones es para casos de esquizofrenia y trastornos psicóticos, detalló en entrevista la doctora Ana Cecilia Lara Zaragoza, médico psiquiatra del Cisame, adscrita a la Secretaría de Salud Jalisco.

Desde hace tres años las consultas por psicosis, derivadas del abuso de drogas (particularmente el cristal), pasaron de una en 2014, a 25 en los últimos meses. También los casos de estrés postraumático por secuestros, extorsiones o situaciones de violencia por el crimen organizado, se multiplicó desde inicios de este año, enfatizó.

Los especialistas explicaron que vivir cerca del campo y la naturaleza, y lejos del estrés que supone la vida en las ciudades, no es impedimento para que las personas desarrollen problemas mentales, pues su preocupación es encontrar cómo sobrevivir.

“El trabajo en el campo es duro, tienen jornadas pesadas, hay mucha pobreza, mucha marginación y todo eso es fuente también de estrés y, por lo tanto, de problemas de salud mental, de modo un poco diferente a lo que sucede en la ciudad, pero biológicamente son los mismos sistemas los que responden a estas situaciones”, dijo Robles Aguirre.

Otra de las causas puede derivar del factor genético. Por costumbre, la comunidad indígena wixárika, mayoritaria en municipios del Norte de Jalisco, permite el matrimonio entre familiares, coincidieron los especialistas.

En los 10 municipios de esta zona sólo hay una psiquiatra para atender todos los casos. Una persona que sufre trastornos psiquiátricos severos, como la esquizofrenia, tarda al menos 10 años y hasta 20 en recibir atención especializada, advirtió Robles Aguirre.

Quienes logran tener un seguimiento médico se enfrentan al problema del acceso a los medicamentos. El Cisame es el lugar donde los pacientes pueden surtir sus recetas de manera gratuita. Si existe un desabasto, como ocurre desde hace unos meses en la zona, deben comprar medicinas cuyo precio oscila entre 200 y hasta mil pesos por caja, según la especialización y la enfermedad.

En México, 18 por ciento de la población urbana entre 18 y 65 años padece un trastorno afectivo, principalmente depresión, según un estudio del Senado mexicano. La Encuesta Nacional de Epidemiología Psiquiátrica revela que 28.6 por ciento de la población en el país presentó alguno de los 23 trastornos mentales clasificados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) alguna vez en su vida.