< Página anterior · Índice del capítulo · Siguiente página >
2.3.9 Eficiencia terminal
Uno de los principales problemas del sistema de educación superior es el de los bajos índices de eficiencia terminal, tanto si se considera la tasa de egreso de licenciatura como la de titulación: la primera es actualmente del 69% en promedio y la segunda del 39%.7El cuadro 2.10 presenta la eficiencia terminal de licenciatura en cada una de las entidades federativas. Cabe reconocer, sin embargo, que la fórmula de cálculo comúnmente utilizada (egreso o titulación en un año dado sobre el ingreso cinco o siete años antes, respectivamente) es imperfecta y no da cuenta de la complejidad del fenómeno. La eficiencia terminal real está sujeta a distintas variables aún insuficientemente analizadas como son, entre otras, las trayectorias escolares de los alumnos (repetición y reingreso), la inscripción real a un programa académico en una institución y la migración entre instituciones. La eficiencia terminal real es mayor que la aparente, pero se requiere ciertamente de mayor información de la que actualmente se dispone en el sistema de educación superior para hacer conclusiones mejor documentadas.
Cabe señalar que en el estudio realizado por Roger Díaz de Cossío8 con información de la Dirección General de Profesiones de la SEP y de los Anuarios estadísticos de la ANUIES, se encuentra que, como un promedio nacional, "de 100 alumnos que ingresan a licenciatura, 60 terminan las materias del plan de estudios cinco años después y, de éstos, 20 se reciben. De los que se reciben, sólo el 10% lo hacen a edades de 24 o 25 años; los demás lo hacen entre los 27 y los 60 años".
Las instituciones han reconocido que aún persisten problemas en los procedimientos de titulación, que no siempre están ligados a razones académicas; además, los que abandonan sus estudios lo hacen sin ninguna calificación reconocida, lo que implica un alto costo humano y financiero.
Otras dos variables que intervienen en la evolución de la matrícula de la educación superior, junto a la eficiencia terminal de licenciatura, son la eficiencia terminal del bachillerato y la absorción de licenciatura de los alumnos egresados del nivel medio superior.
En el cuadro 2.10 aparecen los valores de las tasas que tenían las tres variables señaladas en 1998 en cada una de las entidades federativas. El rango de la eficiencia terminal del bachillerato abarca desde el 0.74% (Chiapas) al 0.53% (Guanajuato); la media de esta variable es del 0.59%. Los valores de la absorción de licenciatura se ubican en un rango muy amplio entre 91% (Colima) y 32% (Hidalgo); la media correspondiente es de 55%. El rango de los valores de la tasa de eficiencia terminal de licenciatura (titulación) en las diferentes entidades federativas es el más amplio: va de 91% (Aguascalientes) al 15% (Sinaloa) y la media nacional es baja, apenas alcanza el valor de 39%.
En los cuadros 2.11 y 2.12 se ilustran relaciones entre absorción y eficiencia terminal de licenciatura y entre eficiencia terminal del bachillerato y absorción de licenciatura, respectivamente, para cada una de las entidades federativas.
El cuadro 2.13 ilustra la relación de la tasa de cobertura con la eficiencia terminal de licenciatura en las diferentes entidades federativas de acuerdo con los datos de 1998. Sólo el Distrito Federal tuvo una alta cobertura con una alta eficiencia terminal; en cambio, en el otro extremo, Oaxaca y Quintana Roo tuvieron una baja cobertura y baja eficiencia terminal. Esta panorámica es útil para inducir acciones que mejoren los valores asociados a las tres variables anteriormente indicadas, se diseñen y apliquen programas y proyectos que aminoren los contrastes interestatales observados, e incrementen la titulación y la matrícula en las entidades federativas.
7 El índice de egreso del 69% corresponde a la generación 1992-1997 de licenciatura, excluyendo a la educación normal, con base en la población de ingreso y egreso reportada en el Anuario estadístico 1998 de licenciatura en universidades e institutos tecnológicos, de la ANUIES. El índice de titulación corresponde al año de 1996; se considera un período de siete años desde la inscripción hasta la titulación de los alumnos.8 Díaz de Cossío, Roger, “Los desafíos de la educación superior mexicana”, en Revista de la Educación Superior, No. 106, abril-junio de 1998, ANUIES, p. 8.
< Página anterior · Índice del capítulo · Siguiente página >