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2.5.1 Ciencia y Tecnología

El reconocimiento del valor económico del conocimiento en los diversos países del mundo se ha reflejado en una creciente importancia de sus sistemas de ciencia y tecnología como factor de desarrollo, proceso al que México no ha sido ajeno. A partir de la creación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología,14 se han establecido políticas para el fortalecimiento de la capacidad para la generación y aplicación del conocimiento de las IES y centros de investigación mediante dos estrategias centrales: el apoyo a la formación de científicos de alto nivel y el apoyo a los programas de investigación científica y tecnológica; más recientemente, se ha incorporado una tercera estrategia relacionada con los servicios científicos y tecnológicos. Como resultado de estas estrategias, se han creado centros e instituciones dedicadas a la investigación y se han elaborado diagnósticos y planes de desarrollo para estas actividades.

Uno de los indicadores que permiten observar la importancia concedida a la ciencia y la tecnología es el gasto federal destinado a estas actividades, que en 1998 ascendió a 17,724 millones de pesos, lo que representó el 0.47% del Producto Interno Bruto y el 2.95% del gasto programable del sector público federal.
15 Cabe destacar que en 1998 se consigna el mayor gasto en ciencia y tecnología como porcentaje del PIB, en comparación al gasto anual del periodo 1983-1998, siendo ligeramente superior a la inversión correspondiente a 1994. Este gasto creció en un 16% en relación con el año anterior y en un 116% en términos reales durante el periodo 1990-1998.

La participación del sector educativo dentro del gasto total en ciencia y tecnología fue del 54.0%. Dentro de este sector, las instituciones que tuvieron una mayor participación fueron el CONACyT (27.3%), el Sistema SEP-CONACyT (22.8%), y la UNAM (22.9%) . Destacó, asimismo, el incremento real del gasto en ciencia y tecnología respecto a 1997, del Instituto Politécnico Nacional (40.9%), del sistema SEP-CONACyT (20%), el CONACyT (7.9%), y la UNAM (5.3%)
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Respecto al Gasto Interno en Investigación y Desarrollo,
17 éste representó en 1997 el 0.34% del PIB, con un gasto total de 10,944.4 millones de pesos. El 19.7% de este gasto correspondió al sector productivo, el 38.7% al gobierno, el 39.9% a la educación superior y el 1.6% al sector privado no lucrativo. A pesar de los esfuerzos realizados en ciencia y tecnología en México, las aportaciones del sector productivo a estas actividades son todavía insuficientes, y reflejan la demanda limitada de desarrollos propios ante la amplia importación de equipos y tecnologías. Por otra parte, la importancia del sector educativo del nivel superior es patente en este indicador, así como en la proporción del gasto federal.

En 1997 la población ocupada en actividades de ciencia y tecnología se ubicó en casi 4.3 millones de personas, equivalentes al 11.5% de la PEA ocupada; de éstos, el 27% desarrollaba tareas de tipo técnico, el 55.5% se desempeñaba como profesionista y el 17.5% en niveles directivos.
18 El nivel de desocupación total de recursos humanos en ciencia y tecnología fue del 0.12%, cifra inferior al porcentaje global de desocupación para ese mismo año, mientras que la población con nivel terciario de educación y ocupada en actividades ajenas a la ciencia y tecnología fue de casi 1.3 millones de personas, equivalente al 30% del acervo de recursos humanos en ciencia y tecnología.

A continuación se presenta en forma resumida la situación actual de la investigación científica y la formación de recursos humanos a nivel de posgrado. Se presentan también algunos indicadores de la productividad científica y su impacto.


14 El antecedente inmediato del CONACyT fue el Instituto Nacional de la Investigación Científica creado en 1950, y el antecedente más remoto de un organismo con propósitos similares a nivel federal en México lo constituye el Consejo Nacional de la Educación Superior y la Investigación Científica, creado en 1935. Chavero G., Adrián; Chávez, Marina, y Rodríguez, Ma. Luisa, “Vinculación universidad-Estado-producción: el caso de los posgrados en México”, UNAM-Siglo XXI-ANUIES, México, 1997.
15 Indicadores de actividades científicas y tecnológicas, 1998, CONACyT México, 1999.
16 Ibid, pp. 16-17.
17 Incluye, además del gasto federal, el que corresponde a otros sectores económicos del país.
18 CONACyT, Op. Cit. pp. 35-165.





 

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