Cooperación, movilidad estudiantil e intercambio académico
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Aprobado por el Consejo de Universidades Públicas e Instituciones Afines de la ANUIES,en su XIV Reunión
Ordinaria, celebrada en la Universidad de Colima los días 3 y 4 de diciembre de 1999
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En las instituciones mexicanas de educación superior, la cooperación y el intercambio académico se promueve fundamentalmente a través de las unidades o departamentos de intercambio académico y, por ende, el fortalecimiento de la cooperación requiere considerar las características de tales unidades, ya que son el punto de enlace de las instituciones con sus contrapartes nacionales e internacionales, así como con los organismos que fomentan y financian tales actividades.
Con el fin de identificar la organización de las unidades de intercambio, las actividades que realizan, los recursos y equipos de que disponen, los problemas que enfrentan, así como sus estrategias para la planeación y organización, la ANUIES aplicó a finales de 1995 la Encuesta para identificar las características de las unidades de intercambio académico,18 entre sus afiliadas, elaborando un primer informe en 1996.
Los resultados permiten observar que las unidades de intercambio son principalmente departamentos, que dependen de la instancia responsable de asuntos académicos o de planeación. Esto plantea una problemática compleja, ya que limita las responsabilidades, facultades y capacidad de gestión y en su caso, de decisión. Además, se observa una estrecha relación entre el tamaño de la institución y el de la unidad de intercambio.
Las actividades que generalmente llevan a cabo se enfocan a la coordinación, promoción y realización de trámites para el intercambio nacional e internacional; impulso al establecimiento de convenios con otras instituciones de educación superior y con organismos públicos y privados, así como la difusión de información y asesoría a los interesados.
Entre los problemas que reportaron los responsables de las unidades de intercambio para el desarrollo de sus tareas, se encuentran el financiamiento (84% de los casos), seguido de la falta de recursos humanos capacitados (54%), y los relativos a la captación y disponibilidad de información (54%) y de equipo (51%), y en menor medida la falta de integración institucional (27%).
Por su parte, la Asociación Mexicana para la Educación Internacional (AMPEI), aplicó durante el ciclo escolar 1997-1998 una encuesta a los responsables de las dependencias de intercambio académico19 de una muestra integrada por 74 universidades, públicas y privadas, e institutos tecnológicos, con el propósito de "conocer el comportamiento del intercambio académico dentro de las mismas"20 considerando los siguientes aspectos: 1) la importancia institucional de las dependencias de intercambio académico; 2) las características de las unidades y; 3) el perfil del personal que en ellas labora y el tipo de actividades que realizan.
En relación con los recursos humanos y materiales disponibles en las dependencias de intercambio académico, y de acuerdo con los resultados de esta encuesta, se observa que el 56% tiene entre 1 y 3 personas adscritas a ella, y el 17% entre 4 y 6. Por otra parte, el personal que ahí labora es de reciente ingreso, pues el 33% tiene entre 0 y 3 años, y el 20% cuenta entre 4 y 7 años laborando en la dependencia. Respecto a la experiencia en el trabajo internacional, el 23% tiene hasta dos años y el 37% entre tres y cinco años de experiencia. Respecto del nivel de escolaridad de los responsables de las áreas, el 94.2% cuenta con estudios del nivel de licenciatura.21 Cabe destacar que el 68% de los involucrados en estas dependencias no recibió ningún tipo de capacitación para desempeñar el puesto actual y el 97% considera que requiere capacitación especial. Finalmente, el 73% de los responsables indicó que los recursos humanos adscritos al área eran insuficientes.
Respecto a la disponibilidad de recursos financieros, destaca que el 50% de las unidades de intercambio no cuenta con presupuesto propio,22 aspecto "determinante para que una oficina de intercambio académico realice las actividades que considere necesarias y propicias para una adecuada proyección tanto nacional como internacional".23 En cuanto a los recursos económicos destinados a esta actividad, éstos provienen en primer lugar de la propia institución,
seguidos por el financiamiento externo nacional y posteriormente el internacional. Se distribuye primeramente en becas, en apoyo para estancias en el extranjero, y apoyo a visitantes extranjeros. El 81% de los encuestados considera que es insuficiente el presupuesto asignado para apoyos académicos, el 92% para apoyos a estudiantes, y el 64% para las actividades propias de la dependencia.La ubicación de estas unidades en el organigrama institucional es la siguiente: 6% son direcciones generales, 22% coordinaciones, 17% unidades, 26% direcciones, 20% departamentos, 3% oficinas y 6% se ubican en la categoría de otros. El 14% de ellos depende directamente de la rectoría, 12% de las vicerrectorías, 9% de la secretaría general, 23% de la coordinación general académica, 6% de la dirección de planeación y el 36% se ubicó en la categoría de otros.24
Entre los obstáculos identificados por los responsables del intercambio académico para el desarrollo adecuado de sus actividades, se identifica en primer lugar la "falta de financiamiento..., seguido por la ausencia de reconocimiento del área, así como falta de recursos humanos y de planeación".25
Ambas encuestas (ANUIES y AMPEI), si bien son diferentes en su diseño y en el universo en el que se aplicaron, muestran coincidencias importantes en lo que se refiere a la orientación general de las tareas asignadas a las unidades de intercambio académico y en los problemas a los que se enfrentan.
Por su parte, la encuesta "Universidades en el Mercado Internacional"26 aplicada por la Agencia Noir et Blanc concuerda con los resultados encontrados en las encuestas de la ANUIES y de la AMPEI, ya que se identificaron como las barreras más importantes para la internacionalización la falta de recursos (32%), la apatía o falta de interés (20%), los problemas administrativos, incluyendo los trámites de visas (18%) y el idioma (16%).
Del análisis de los resultados de las encuestas aplicadas por la ANUIES y la AMPEI se deriva que se requiere fortalecer la planeación de las actividades y superar las posiciones reactivas para generalizar las estrategias proactivas. Esta problemática se percibe con claridad, ya que se identifica como uno de los principales problemas la falta de información oportuna y pertinente, lo que significaría que hay un énfasis marcado en la promoción de la oferta disponible, más que en la búsqueda de alternativas para proyectos previamente identificados al interior de la institución en respuesta a sus propios requerimientos y necesidades. En la era de la información esto resulta contradictorio si tomamos en consideración que un 73% de los responsables de estas áreas reportó contar con acceso a los medios electrónicos de información, ya que en las páginas electrónicas de las instituciones educativas y de los diversos organismos oferentes tanto a nivel nacional como internacional se encuentra la información precisa sobre las actividades y programas de las instituciones y sobre las posibilidades de financiamiento a la cooperación.27 No es casual que algunos proyectos de cooperación no logren el éxito o el impacto esperado, dada la limitada planeación de la cooperación y el intercambio en el nivel institucional, y la escasa identificación, tanto de las necesidades propias como de los beneficios a obtener en un proyecto específico de intercambio y cooperación.
Internacionalizar la educación no se reduce únicamente a dar oportunidades para estudiar en el extranjero a quienes tengan interés, que sería un objetivo adecuado pero limitado, sino que el proceso de internacionalización debe plantear a la cooperación como una herramienta necesaria para el desarrollo institucional, es decir debe definir estrategias en el marco de los planes de desarrollo institucionales que permitan la participación activa de estudiantes, académicos, administrativos y directivos, en programas y proyectos que contribuyan al logro de los objetivos señalados en los planes, especialmente en lo relativo a la consolidación de cuerpos académicos y por ende, al logro de mejores niveles de calidad en la oferta de programas y servicios institucionales.
Reconocer en la misión, visión, políticas y planes institucionales de desarrollo la importancia estratégica de la cooperación y el intercambio, conducirá al diseño de políticas específicas que impulsen estas actividades, y a definir objetivos, metas, prioridades, tipo de actividades, participantes, posibles socios, recursos; en suma, programas claros que permitan la participación y que contribuyan al desarrollo de la institución y al logro de los propósitos y objetivos institucionales.
Por otra parte, la cooperación es un elemento fundamental para la reforma del sistema de educación superior, ya que fortalece la apertura y el impulso al trabajo conjunto, dinámico, y en todas direcciones y niveles. Esto redundará en un mejor aprovechamiento de los recursos existentes y en la mejora de la calidad de los servicios educativos ofrecidos por las instituciones educativas.
18 Tasa de respuesta del 44%. Respuestas otorgadas por 50 instituciones afiliadas.
19 Para determinar el universo de instituciones a encuestar, la AMPEI consideró en primer lugar el directorio de instituciones afiliadas a la ANUIES, así como un directorio de la totalidad de instituciones educativas del nivel superior existentes en México.
20 Gacel de Ávila, Jocelyne y Rosa Rojas, "Las oficinas de intercambio académico en las instituciones de educación superior en México", Educación Global, No. 3, 1999, pp. 109-120.
21 30% en las ciencias sociales y humanidades, 25% en ingeniería, 25% en las ciencias médico-biológicas, 13% en las económico administrativas, y 7% no contestó.
22 Nota de los autores. Los aspectos relativos al financiamiento son difíciles de cuantificar, ya que es posible que los recursos se encuentren ubicados en los presupuestos de las dependencias académicas de las instituciones, lo que genera dificultades para su registro como financiamiento dedicado a la movilidad y la cooperación. Es importante enfatizar que los actores y participantes en el intercambio y la cooperación son generalmente los académicos y estudiantes, mismos que participan desde su posición en una unidad académica.
23 Gacel de Ávila, op. cit., p. 111.
24 Ibidem, p.117.
25 Ibidem, p. 111.
26 Noir sur Blanc, op. cit.
27 Sánchez Soler, Ma. Dolores, "El desarrollo de profesionales para la educación internacional; situación actual y retos a futuro", ponencia presentada en la III Reunión General sobre Colaboración en Educación Superior, Investigación y Capacitación en América del Norte, Guadalajara, Jalisco, 28 al 30 de abril de 1996.
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