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2.4 La tutoría en los estudios de posgrado en la educación
superior mexicana
El sistema tutorial en la educación superior mexicana, en específico dentro de la Universidad Nacional
Autónoma de México, se ha venido practicando desde los inicios de la década de los años
cuarenta. Las tutorías se han desarrollado con diferentes intensidades de forma natural. Su aplicación
se dio inicialmente en el posgrado, particularmente en la Facultad de Química.
Desde 1970, en el nivel de posgrado, el sistema tutorial consiste en responsabilizar al estudiante y al tutor,
del desarrollo de un conjunto de actividades académicas y de la realización de proyectos de investigación
de interés común. Apenas inicia sus estudios, la investigación se convierte para el alumno
en el centro de su programa particular que concluye con la formulación de una tesis para obtener el grado
correspondiente.
Las experiencias que se han tenido con las tutorías han influido, en los reglamentos que sobre el tema han
surgido en la UNAM, y que han configurado el conjunto de ordenamientos legales del posgrado. Por ejemplo, el doctorado
en el Instituto de Química, desde 1941, se realizó con la participación de un tutor por cada
estudiante. Convertida en un hecho cotidiano en la vida académica de la Facultad de Química a partir de 1965, la tutoría alcanzó
rango legal, al ratificarse con la aprobación de las Normas Complementarias al Reglamento General de Estudios
de Posgrado en 1980.
Además, en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, la participación del tutor como guía
del alumno, quedó establecida en los planes de estudio desde 1970, en cuatro programas de maestría
y en cuatro doctorados.
En la maestría y el doctorado en Bioquímica, hacia 1964, se reconoció que la calidad de un
programa de posgrado depende de la excelencia de sus tutores, por lo que la selección de éstos se
realizaba mediante un serio análisis de su productividad científica. Hacia 1980, la Facultad de Química,
en sus Normas Complementarias al Reglamento de Posgrado, incorporó los aspectos de organización administrativa
tutorial, se establecieron listas de tutores acreditados por el Consejo Interno de la División de Posgrado,
quien constata bianualmente que los investigadores que se mantengan activos en investigación lleven a cabo
el proceso de graduación conforme a la normatividad. En 1986 se creó un Comité de Selección
de Tutores, específico para el nivel de doctorado.
Como casos sobresalientes, las Facultad de Química,
de Ciencias Políticas y el Colegio de Ciencias
y Humanidades empezaron a mostrar la gran potencialidad de la tutoría en el nivel de posgrado.
En la UNAM, el doctorado se apoya más en la calidad de su cuerpo de tutores que en su estructura curricular.
Por ejemplo, en la Facultad de Química, desde el inicio del doctorado, la participación de alumnos
y tutores es conjunta y los segundos son sometidos periódicamente a evaluaciones y a juicios de aceptación.
La tutoría puede darse también en disciplinas diferentes a las del tutor principal y a la del tutelado.
Esta es una idea nueva. Por ejemplo, en el doctorado en Ecología del Centro de Ecología de la UNAM,
cada alumno tiene un tutor o un asesor individual, y también el alumno debe escoger tutores en áreas
que no son las que va a cultivar en su investigación. Por lo general se propicia que sean áreas diferentes
y complementarias al tema central de la investigación del alumno. Este modelo implica una relación
obligatoria entre el alumno y el tutor, con un cierto número de horas a la semana o al mes.
El alumno debe entrar en el campo del tutor accesorio, leer obras escogidas, importantes, cruciales en la disciplina
de que se trate y esforzarse, con la guía de esa persona, en explotar un campo que, de otra manera, no habría
tenido la posibilidad de conocer. Este tipo de tutoría en posgrado ayuda mucho al enriquecimiento académico
en la formación de individuos pero, además, también les da una gama mucho más amplia
de relaciones directas con otras personas que están trabajando en su programa de posgrado.
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