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Elementos significativos en la elaboración de proyectos universitarios de investigación participativa
para el desarrollo social
Alejandro Chao Barona. Coordinador General de UNICEDES, Universidad Autónoma del Estado
de Morelos, México.
Un proyecto universitario debe reunir tres factores: pertinencia política, factibilidad financiera e
impacto social.
La pertinencia política implica dos elementos: a) la disponibilidad de la autoridad. El proyecto debe mantenerse
dentro de los márgenes de capacidad del gobierno, es decir, dentro de sus posibilidades de control y de
atención a demandas y necesidades de la comunidad; y b) La participación de la comunidad implica
el compromiso y capacidad de la misma para organizarse; la participación democrática de la comunidad
es la única base que sustenta la posibilidad de un auténtico desarrollo social.
Factibilidad Financiera: es la disponibilidad financiera de recursos con los que se respalda un proyecto de desarrollo
social. Estos recursos pueden ser: efectivo, materias disponibles, etcétera, y debe darse una estrecha vinculación
con los grupos organizados de la sociedad civil y las autoridades locales abiertas al cambio autogestivo; la organización
de los sectores más significativos para el desarrollo y la capacitación de la población, ya
que su opinión es determinante.
Todo proyecto dirigido al desarrollo social en el cual participe un grupo universitario debe, por necesidad, orientarse
a aspectos productivos que permitan mejorar el nivel de vida de la población.
- Impacto Social: es la consecuencia, en cuanto a cambios estructurales y superestructurales, que la acción
acarrea tanto para la propia comunidad donde se realiza el proyecto como para la universidad que la avala.
Las funciones de la universidad son: la formación, investigación, gestión y extensión
de las causas históricas, materiales e ideológicas que provocaron la dominación y desigualdad
socioeconómica y política, además de formar profesionistas éticamente capaces de construir,
plantear y difundir la información hacia las comunidades, a la vez que apoyen y gestionen las acciones liberadoras
necesarias para equilibrar las desigualdades que surgan dentro del cuerpo social.
Para ello es necesario:
- Mantener paradigmas del conocimiento en un sistema permanente de autorregulación, gracias al contacto
profundo y vivencial con lo real social.
- Cambiar los paradigmas cuando refuerzan mecanismos de enajenación y amplían la brecha entre la
élite en el poder o desprotegen aun más a los desposeídos.
- Modificar la propia estructura interna de la universidad.
La universidad, actores sociales y alternativas para el desarrollo social en el estado de Morelos
Alejandro Cruz Solano. Catedrático de la Facultad de Psicología y de la Universidad
Internacional y Coordinador del Programa para el Fortalecimiento y Organización Comunitaria de la Unidad
Central de Estudios para el Desarrollo Social, Universidad Autónoma del Estado de Morelos, México.
Se plantea un paradigma distinto al establecido, con una estrategia de cooperación y nuevos actores.
Así, la universidad tendría dos funciones: la primera, como un espacio de reflexión-crítico
(en el plano de las ideas); y la segunda, como actor de vinculación y cooperación en el plano real.
El eje articulador de la universidad con las comunidades, es desde esta perspectiva bajo dos condiciones: la primera
bajo la condición reflexiva-crítica, y la segunda, bajo la condición simbólica y subjetiva.
La universidad pretende vincularse con distintos actores, promoviendo lo que se ha llamado “Desarrollo Comunitario”,
desarrollo que integra algunas alternativas en el ámbito local, el regional y el internacional.
El agua y el maíz, como condición simbólica y los promotores comunitarios como condición
subjetiva, son lo que constituye el eje fundamental del proyecto universitario vinculado al ámbito comunitario.
La Universidad de Morelos plantea 3 ejes de trabajo: uno, orientado hacia el ámbito interuniversitario;
otro, hacia el ámbito local regional, y el tercero hacia el ámbito internacional.
El primero busca la cooperación de las distintas facultades, para promover acciones que mejoren el nivel
de vida de las comunidades.
El segundo ha propiciado el desarrollo local-regional con actores de los sectores público, privado, académico
y social.
El tercer ámbito ha permitido la incursión de estudiantes de Nicaragua, Costa Rica, Guatemala y Honduras,
con el fin de integrar una red latinoamericana que propicie, en un primer momento, el intercambio de experiencias
en el ámbito de organización, cooperación y desarrollo comunitario.
Estos espacios abiertos a la investigación, permiten desarrollar un trabajo académico que justifica
un proyecto que integre en sus procesos conceptuales una lectura de la realidad, y que establezca los ejes para
construir una teoría social mas propia de nuestro proceso histórico y social.
Democracia económica y educación heurística
José Siliceo Romero. Dirección General Académica de Ciencias Biológicas
y Agropecuarias, Universidad Veracruzana, México.
El nuevo modelo de la Universidad Veracruzana propone incidir dominantemente en la categoría del aprender
más que en el enseñar; persigue la síntesis de la docencia y la investigación más
que escindir las esferas de sus responsabilidades; pretende formar más en el saber, resolver problemas y
opinar sobre temas y cuestiones, que el repetir y memorizar soluciones teóricas a problemas de textos.
Una universidad con tales objetivos debe modificar la lógica por la que constituye el conocimiento; debe
generar nuevas estructuras en su organización que faciliten los flujos de información y decisión,
mejorando los recursos disponibles y facilitando la disponibilidad de los recursos técnicos que coadyuven
en sus propios logros.
Como un estrategia que lleve a replantear el modelo educativo, es necesario fundir la tareas de la docencia (tutorial
y frente a grupo) con las actividades de investigación científica y tecnológica. Se trata
de generar un mero enfoque en el quehacer educativo que permita aprender, investigar y que logre que toda investigación
tenga posibilidades de ser enseñada.
La falta de vínculo orgánico entre investigación, docencia y extensión es sintomática
de la escisión entre la teoría y la práctica en el proceso educativo.
Por ello, la práctica no se desenvuelve al ritmo de la teoría; la docencia, la investigación
y la extensión, con unidades administrativas definidas, más su quehacer, permanece no vinculado.
El servicio social es un extensión de la academia que permite tareas teórico-prácticas encaminadas
a conformar los bancos de informaciones pertinentes, para fundamentar hipótesis y tesis sobre la realidad
y, ulteriormente, permite y porta elementos totales para los proyectos de investigación.
El servicio social puede y debe impactar la economía de la zona donde se realice y podría coadyuvar
a multiplicar tales apoyos si tan sólo se considerasen breves cursos de inducción a los prestadores
para aplicar y validar los elementos y requisitos del programa.
Sólo los estudiantes en cuyo medio prevalece la equidad que se distingue por el mérito, podrán
llevar la justicia a quienes no producen, o lo hacen sólo o para subsistencia, en el medio cuyo dominio
lo ejerce el mercado.
El servicio social requiere de apoyo económico pertinente si se aspira a detonar el crecimiento con desarrollo
social.
Creemos que le reto actual para la pertinencia del nuevo servicio social radica en hacerlo un medio que propicie
“la construcción social del conocimiento”.
Este nuevo modelo educativo que permite saber encontrar respuestas y resolver problemas es, inminentemente, un
modelo heurístico para construir conocimiento.
Pero la educación heurística sólo tiene éxito si al fundir teoría y práctica,
al salir del estudiante a la realidad, se mantiene la equidad que implica la igualdad de oportunidades y el avance
sólo por los méritos propios.
Cuatro modelos de vinculación de la educación superior con la sociedad, en el servicio social
de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo
Gloria Irma Bautista Montaño.
Coordinadora de Planeación de la Dirección de Servicio Social,
Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, México.
A Granados Díaz
D. Rodríguez Islas
La Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo desarrolló cuatro modelos de vinculación
de la educación superior con la sociedad, a través del servicio social.
- Programa Institucional de Servicio Social “Adopta una Comunidad”.
- Programa de Unidades de Desarrollo Comunitario.
- Programa de Servicio Social Universitario con los Sectores Servicios Productivos.
- Programa de Servicio Social del Área de la Salud en Unidades Urbanas y Rurales.
Los jóvenes pasantes de educación superior a través del servicio social, podrán
atender y dar resolución de problemáticas relacionadas con los distintos campos y áreas del
conocimiento, donde los pasantes prestadores puedan intervenir y propiciar la participación de los habitantes
e instancias sociales involucradas, con la atención de problemas sociales prioritarios de nuestro entorno
en regiones con elevados niveles de marginación y con la población menos favorecida y de escasos
recursos. Esto, con el fin de que la prestación de servicio social, mediante esta relación, mantenga
un estrecho contacto con los problemas prioritarios nacionales, regionales y locales, propiciando su intervención
profesional.
El 83% del territorio del estado de Hidalgo está integrado por tres Regiones de Atención Inmediata
y dos de Atención Prioritaria. Por los altos niveles de pobreza, Hidalgo forma parte de un conjunto de seis
entidades federativas con niveles de muy alta marginalidad, lo que evidentemente implica notables insuficiencias
en la dotación de servicios.
Programa Institucional de Servicio Social “Adopta una Comunidad”.
Este modelo de servicio social está dirigido para beneficiar a la sociedad hidalguense con servicios, asistencias
y asesorías profesionales en regiones de Atención Inmediata y Prioritaria; para ello participan 100
pasantes prestadores de servicio social; 25 profesionistas; 30 académicos e investigadores; 20 especialistas,
y 20 funcionarios universitarios.
Dicho modelo funciona en 4 fases:
- Localización de problemáticas y acciones posibles de realización así como conformación
de equipo y estructura organizativa.
- Formalización del programa.
- Operatividad y funcionamiento.
- Resultados y alcances logrados.
Este modelo ha tenido una cobertura de servicios y asistencia social del 93% en sus 84 municipios, con acciones
de servicio social y atención comunitaria en las áreas de medicina general, especialidades médicas,
odontología preventiva y terapéutica, asesoría jurídica, agroindustrial, económico-administrativa,
así como para el desarrollo social y el aprovechamiento de los recursos naturales del entorno, beneficiando
a 186,092 habitantes de escasos recursos de 2,443 comunidades de los municipios atendidos.
Programa de Unidades de Desarrollo Comunitario
Este modelo de servicio social incluye la generación y desarrollo de proyectos productivos vinculados al
aprovechamiento de los recursos naturales del entorno, se brinda en la modalidad de servicio social comunitario
permanente, dentro de seis de las carreras profesionales de Ciencias Sociales, Económico-Administrativa
y de las ingenierías en ámbitos urbanos y semirurales de instituciones y dependencias públicas.
Este modelo se lleva a cabo por medio de convenios interinstitucionales y coordinación conjunta, así
como mediante la inducción al pasante de servicio social, el seguimiento académico del pasante, la
supervisión y evaluación de resultados obtenidos.
Programa de Servicio Social del Área de la Salud en Unidades Urbanas y Rurales
Este modelo se efectúa en zonas urbanas y rurales del Estado de Hidalgo, con elevados niveles de marginación,
a través de la prestación de servicios profesionales y vinculación con las necesidades más
apremiantes de la población. En el área de la salud, se distribuyen 210 pasantes de medicina, 155
de odontología, 120 de enfermería y 4 del área farmacéutica. Esto se logra por medio
de convenios interinstitucionales con el sector salud.
El servicio social en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo mantiene la filosofía de ser
el mecanismo por medio del cual los pasantes universitarios tienen la oportunidad de poner en práctica los
conocimientos adquiridos.
Servicio social y tutoría: una experiencia en humanidades
J. Rafael Campos Sánchez. Coordinador del Seminario Permanente sobre América Latina
y Profesor de T.C. del Colegio de Estudios Latinoamericanos, Facultad de Filosofía y Letras, UNAM, México.
La Licenciatura en Estudios Latinoamericanos, única en su género a nivel mundial, tiene como sede
la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM.
Los egresados titulados son poco más de cien, es decir, un promedio de 3.6% al año; otro problema
es la poca vinculación con el campo de trabajo y, por último, la prestación del servicio social,
ya que los estudiantes lo ven como un requisito sin considerar la importancia que éste puede tener en su
formación profesional.
Con la finalidad de dar solución a los diferentes problemas se crea el Seminario Permanente sobre América
Latina (SEPEAL), que cuenta con cuatro académicos, dos de la Facultad de Filosofía y Letras, uno
del Instituto de Investigaciones Filológicas y otro del Centro Coordinador y Difusor de Estudios Latinoamericanos;
su tarea fundamental es de fungir como tutores para orientar a los estudiantes y pasantes del CELA.
La metodología de trabajo que articula al SEPEAL es el sistema tutorial, dividido en los intereses de los
estudiantes y el campo profesional:
- Banco de Datos de América Latina: estructura una base de datos a partir de los temas de interés
de los estudiantes que realizan en el SEPEAL su servicio social o bien elaboran su tesis, dividida en una cronología
y un diccionario onomástico.
- América Latina en Internet: procura conocer y analizar las páginas de internet dedicadas a América
Latina; crean un directorio descriptivo y analítico; los estudiantes seleccionan un país de su interés
para realizar su servicio social o bien su investigación de tesis.
- América Latina en la Prensa Mexicana del siglo XIX: se analizan las noticias sobre el subcontinente
para conocer cómo y de qué manera se va elaborando la imagen y conciencia de América Latina.
- Elaboración de Material Didáctico para la Docencia en Estudios Latinoamericanos: se elaboran
antologías y documentales sobre los países de América Latina.
En el SEPEAL se crea la relación tutoría-servicio social-titulación, como un nuevo eje
en la formación de los futuros profesionistas del país.
Unir: un modelo latinoamericano de vinculación universidad- sociedad
Alejandro Moreno Hernández. Jefe del Departamento de Coordinación de Proyectos y
Coordinador General del Proyecto UNIR, Dirección de Vinculación General, Universidad Veracruzana,
México.
UNIR (Una Nueva Iniciativa Rural) es una propuesta creada y apoyada financieramente por la Fundación
W.K. Kellogg, se desarrolla en algunas universidades de Brasil, Bolivia, Chile, Colombia, El Salvador, Honduras,
Haití y en México.
Estas instituciones de educación superior constituyen una Red Latinoamericana y del Caribe, cuyo propósito
es sumarse a otras instituciones en la creación de un nuevo paradigma para el desarrollo rural, cuyas características
son, por una parte, que sea sostenible en el tiempo, y por otra, basado en el desarrollo humano. Está dirigido
a la familia pobre rural y al futuro profesionista, para que se apropien de los conocimientos que les permitan
resolver por si mismos los problemas de la comunidad.
Así, la UNIR tiene como objetivo la promoción del desarrollo sostenido de la familia rural a través
de un esfuerzo colaborativo y unificado de la familia y su comunidad, de las organizaciones públicas y privadas,
y de la universidad. Estos actores darán lugar a la creación de una alianza que con la suma de los
recursos disponibles incida en la solución de los problemas.
La unidad de trabajo UNIR es la familia rural, especialmente aquellas que tiene vocación para el desarrollo
y que juegan un papel de liderazgo al seno de su comunidad.
El proyecto UNIR en la Universidad Veracruzana se inició en 1995, atendiendo a 22 comunidades de cinco municipios
en el Parque Nacional “Cofre de Perote”.
Así, la comunidad con su liderazgo, las instituciones gubernamentales y no gubernamentales con sus recursos
financieros y materiales, y la universidad con sus recursos humanos unidos en una propuesta de desarrollo, han
hecho posible solucionar algunos de los problemas sociales que padecen los diversos sectores de nuestra entidad.
La tarea fundamental de la universidad es de acompañar a los grupos organizados de la comunidad en la solución
de los problemas, para lo cual aprovecha su capacidad de convocatoria para facilitar el proceso, buscando siempre
contribuir al fortalecimiento de la capacidad autogestiva de la comunidad “ayudando a la gente a ayudarse a si
misma”.
La responsabilidad de la universidad en este proceso es el de apoyar la transferencia de conocimientos y el desarrollo
de habilidades, para lo cual se realizaron talleres de evaluación rural participativa en las comunidades;
también participan las autoridades locales, los representantes de cada uno de los grupos, comités
o patronatos existentes y líderes ex oficio.
En cada taller se reflexionó acerca de los principales problemas de la comunidad y posteriormente se elaboró
un plan de acción, que fue sometido a la consideración de las instituciones gubernamentales y no
gubernamentales que inciden en la región de trabajo, para hacer coincidir sus programas con las necesidades
comunitarias.
Estos trabajos son realizados por pasantes que realizan su servicio social. Durante periodos de 12 meses se van
a vivir a las comunidades atendidas por el programa, desarrollando su práctica profesional.
La experiencia obtenida por los jóvenes se sistematiza para que puedan preparar sus trabajos recepcionales
y, al mismo tiempo, se hace llegar a los consejos técnicos de sus facultades para contribuir a la retroalimentación
del contenido de los planes y programas de estudio.
Las actividades se organizan en función de tres grandes modalidades de vinculación: componente académico,
componente comunidad y componente de servicios.
En la parte académica se ha promovido la participación de investigadores, maestros, pasantes; en
el componente comunidad cada prestador de servicio social tiene un programa de trabajo mediante el cual pone el
práctica los conocimientos relativos a su disciplina; y por último, en cuanto al componente de servicios,
la Universidad Veracruzana a recibido principalmente apoyos financieros de diversas dependencias.
UNIR contiene todas las modalidades de desarrollo extramuros del proceso de enseñanza-aprendizaje que propone
el Nuevo Modelo Educativo.
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