Capítulo 4
El proceso de revisión de la calidad de la internacionalización en la UNAM
Salvador Malo, Rosa María Valle y Karin Wriedt
|
Introducción E n un contexto caracterizado por la apertura a un mundo cada vez más interrelacionado y por la creciente internacionalización de la educación superior, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) decidió participar en el proyecto denominado el Proceso de Revisión de la Calidad de la Internacionalización (IQRP1) que es una propuesta del Programa sobre Gestión Institucional de la Educación Superior (IMHE2) de la Organización para la Cooperación para el Desarrollo Económico (OCDE), en colaboración con la Asociación para la Cooperación Académica (ACA3). Este proyecto tiene la intención de probar un modelo _desarrollado por un equipo internacional_ para revisar las estrategias de internacionalización y su calidad en las instituciones de educación superior. El presente capítulo describe la manera en que el IQRP contribuyó, en una universidad de gran tamaño y complejidad, a la revisión de sus actividades internacionales y a la formulación de una propuesta de políticas al respecto. La UNAM es una de las universidades más grandes y complejas del mundo, y se caracteriza por su nacionalismo y su vocación latinoamericana. Es la institución de educación superior más importante del país, ofrece el número más amplio de programas de licenciatura y posgrado, lleva a cabo la mayor parte de la investigación científica del país y sus actividades de difusión cultural y de preservación del patrimonio nacional a su cargo tienen trascendencia internacional. Su estructura de organización incluye autoridades encabezadas por el rector y cuerpos colegiados, responsables de tomar decisiones sobre el desarrollo académico de la institución. Aunque aún no ha definido una política explícita para sus actividades internacionales, tiene una larga historia de intercambios y convenios con instituciones de otros países, particularmente, con Estados Unidos y Europa Occidental. Las marcadas diferencias del modelo educativo del sistema de educación superior mexicano respecto al estadounidense y a los europeos y las características propias de la UNAM hacen que la experiencia positiva derivada del uso de los conceptos y la metodología del IQPR en esta universidad sea de interés para otras instituciones y otros países mostrando, así, su valor y sus posibilidades de aplicación en diferentes contextos institucionales y nacionales. Por ello, se destaca la manera como se empleó esa metodología, los cambios que fue necesario realizar, así como sus alcances y limitaciones. El trabajo inicia con una descripción general de la UNAM en el contexto del sistema de educación superior de México, los antecedentes de sus actividades internacionales y las razones que motivan su interés en el Proceso de Revisión de la Calidad de la Internacionalización. Se describen los pasos seguidos para llevar a cabo este proceso, así como las dificultades enfrentadas y los resultados, tanto en el proceso de revisión de la calidad, como en su incorporación a la vida de la universidad. El documento concluye señalando las acciones que se estiman necesarias para consolidar en el futuro próximo una política institucional de actividades internacionales.
La UNAM y su papel en el sistema mexicano de educación superior
La educación superior en México se compone de los niveles de licenciatura y de posgrado. Para acceder a los estudios de licenciatura es necesario el certificado de bachillerato4y para los de posgrado se requiere el título de licenciatura. Los estudios de licenciatura en México son los más importantes del nivel superior, ya que facultan a sus egresados para la práctica de una profesión o disciplina. Los estudios de posgrado comprenden la especialización, la maestría y el doctorado. La licenciatura, primer ciclo de la educación superior, se realiza en cuatro o cinco años (con excepción de la licenciatura en medicina, que requiere seis años) con planes de estudio que pueden estar organizados trimestral, semestral o anualmente. Los programas de licenciatura son de dos tipos: los que están más orientados a una formación profesional, como por ejemplo, arquitectura, leyes o medicina y los que tienen como propósito formar estudiantes en una disciplina, como es el caso de filosofía, matemáticas, biología o sociología. En ambos casos, su currículo se concentra en la preparación específica de una carrera, término con el que se designa en México a la licenciatura. Para otorgar el grado de licenciatura la mayoría de las instituciones requieren, además de la aprobación de los créditos establecidos en el plan de estudios: a) realizar un servicio social que significa cumplir con 480 horas de trabajo no remunerado que beneficie a la sociedad, b) elaborar una tesis, tesina o algún otro tipo de trabajo escrito y c) presentar un examen profesional o un examen general de conocimientos. Un gran número de universidades requiere además, demostrar la comprensión de lectura de uno o dos idiomas distintos al español, generalmente, el inglés y el francés. Los programas de licenciatura se agrupan convencionalmente en seis áreas, de acuerdo con criterios establecidos por la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES): Ciencias Naturales y Exactas; Educación y Humanidades; Ciencias Agropecuarias; Ciencias de la Salud; Ingeniería y Tecnología; y Ciencias Sociales y Administrativas. El sistema de educación superior en México se compone de varios subsistemas que dependen de la Secretaría de Educación Pública (SEP): el universitario, el tecnológico y el normal para la formación de maestros en educación preescolar, básica y especial. En las universidades y en los institutos tecnológicos se imparten programas de licenciatura y de posgrado, aunque algunas de estas instituciones también ofrecen estudios del nivel medio superior (bachillerato). Desde 1984, las escuelas normales pertenecen al nivel de la educación superior, pero todavía existe una educación normal en el nivel medio superior. Las universidades públicas concentran el 60% de la matrícula de los alumnos que realizan sus estudios en el nivel de licenciatura y la mayor parte de los estudiantes del posgrado del país. Las instituciones de educación tecnológica se establecieron para ofrecer a los jóvenes una alternativa de estudios de licenciatura y posgrado más relacionada con el mercado de trabajo y el desarrollo regional. Las instituciones de educación superior privadas ofrecen programas de licenciatura y algunas de ellas también estudios de posgrado. En 1991 se crearon las universidades tecnológicas, con programas de duración corta que atienden los requerimientos del desarrollo regional. El sistema de educación superior está constituido por 748 instituciones que otorgan el grado de licenciatura. Su forma de organización académica más frecuente es la de facultad o escuela. Ambas pueden ofrecer más de un programa de licenciatura, pero sólo se emplea el término facultad cuando la entidad tiene por lo menos un programa de doctorado. En 1996 el sistema de educación superior tenía una matrícula de 1'523,956 estudiantes de licenciatura y 77,764 estudiantes de posgrado distribuida como sigue: 71% en universidades, 6% en institutos tecnológicos, 7% en educación normal y 16% en centros, escuelas, colegios, etcétera. La matrícula de las instituciones privadas constituía el 24% (SEP, 1997). La historia de la educación superior mexicana ha estado estrechamente vinculada a la historia de la UNAM. Las formas de organización académica antes descritas se iniciaron allí y fueron modelo para otras instituciones de educación superior, tanto públicas como privadas. Por su amplia infraestructura, sus actividades educativas, la investigación que desarrolla, los servicios que presta y por haber sido el modelo para la creación de otras instituciones de educación superior, la UNAM es actualmente la institución de educación superior más importante del país. Continúa siendo protagonista del desarrollo de la educación superior en México, aunque en la actualidad las opciones educativas múltiples han producido un sistema de educación superior más diverso. La UNAM tiene como fines generar y transmitir nuevos conocimientos, preparar profesionales de calidad y preservar, fortalecer y difundir la identidad y la cultura nacionales. Su matrícula es de 267,486 estudiantes, de los cuales 108,010 están inscritos en el bachillerato, 139,881 en la licenciatura, 15,276 en el posgrado, 910 en cursos propedéuticos y 3,409 en los niveles técnico y técnico profesionales. Su cuerpo docente y de investigación está constituido por cerca de 30 mil académicos (UNAM, 1996). El campus principal de la UNAM se localiza en la ciudad de México; tiene además cinco campi en el área metropolitana y cuatro polos de desarrollo en diferentes estados del país. En ellos se tienen 15 facultades, nueve escuelas nacionales, 26 institutos y 14 centros de investigación. En el nivel de licenciatura, la UNAM ofrece 69 carreras y en el posgrado 81 programas de especialización, 113 de maestría y 45 de doctorado. Además, realiza más de dos mil actividades anuales de educación continua (UNAM, 1997a). Las facultades y escuelas tienen como funciones principales la formación de estudiantes en los niveles de licenciatura, especialización y maestría y, en el caso de las facultades, también de doctorado. Realizan además, actividades de investigación, de educación continua y de servicios que vinculan a los profesores y los estudiantes con la sociedad. Los institutos y centros de investigación se dedican fundamentalmente a la generación de conocimientos para contribuir al desarrollo de sus disciplinas y a la solución de problemas sociales. Asimismo, colaboran con las facultades y escuelas en la formación de los estudiantes.
Las actividades de tipo internacional de la UNAM
Desde su inauguración en 1910, la Universidad Nacional ha estado abierta al exterior. Prueba de ello es su apertura apadrinada por las universidades de Salamanca, París y California en nombre de otras 24 universidades de prestigio mundial. Desde entonces, la institución ha estado vinculada con el mundo, como lo demuestran la gran diversidad de acciones internacionales en la docencia, la investigación y la difusión de la cultura. Todas las entidades universitarias tienen actualmente vínculos internacionales con los países miembros del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, con países de América Latina y con países europeos como España, Francia y Gran Bretaña, así como algunos de Asia. En la mayoría de las entidades de la UNAM las actividades internacionales se concentraron inicialmente en el intercambio de profesores y estudiantes, pero actualmente todas, aunque con diferente intensidad, tienen además convenios de investigación y de colaboración académica y tecnológica con instituciones pares que dan lugar a la organización y participación en eventos, redes de investigación, publicaciones y consorcios internacionales. Algunas facultades han incorporado en sus currículos concepciones de enseñanza y conocimientos sobre la disciplina que contribuyeron a reformar la formación profesional y de posgrado en México y atrajeron a estudiantes de otros países, especialmente, de América Latina. Recientemente y cada vez con más frecuencia, las entidades académicas están considerando en sus currículos criterios internacionales de acreditación, bibliografía básica en otros idiomas, fundamentalmente en inglés y medios de comunicación globales como Internet. Tienen también programas de becas para los estudiantes que realizan estudios de posgrado en el extranjero. Los dos centros de extensión de la UNAM, por su naturaleza, tienen componentes internacionales en sus funciones fundamentales. El Centro de Enseñanza para Extranjeros, que inició sus actividades en 1921 con la apertura de una escuela de verano para extranjeros, ofrece a estudiantes de otros países cursos de español, historia, arte y literatura mexicanos y en sus centros de extensión de San Antonio, en Estados Unidos y de Hull en Canadá difunde el idioma español y la cultura mexicana. El Centro de Enseñanza de Lenguas Extranjeras ofrece a las entidades académicas servicios de enseñanza de 14 idiomas, aunque los de mayor demanda son el inglés y el francés. Sin embargo, estas actividades se realizan de manera aislada en cada una de las entidades, con frecuencia como resultado de iniciativas personales de los académicos y no obedecen a un plan de internacionalización. No se han puesto en práctica procedimientos formales para la gestión y evaluación periódica de las actividades internacionales tanto en las entidades como en la institución. Los efectos sociales, políticos, económicos y culturales de los procesos recientes de la globalización han dado lugar a transformaciones importantes en la educación superior en el mundo y México no ha sido ajeno a estos cambios. Una de las principales preocupaciones del actual rector de la UNAM, Francisco Barnés de Castro es que la universidad se transforme para mantener su liderazgo en el país, y que esta transformación responda a cambios profundos en el contexto internacional, entre los que destacan el crecimiento acelerado de los conocimientos y el desarrollo de nuevas tecnologías en el manejo de la información y de las comunicaciones, así como los requerimientos en el mercado de trabajo con un alto grado de especialización. Como consecuencia de la apertura a un mundo cada vez más interrelacionado y de la creciente internacionalización de la educación, la administración actual tiene entre sus objetivos transformar a la universidad en los próximos años en un participante activo de la comunidad académica internacional. Por consiguiente, la UNAM ha tenido que redefinir su papel frente a un contexto nuevo y más complejo. Para lograr el cambio deseado, la administración actual inició, en 1997, un amplio proceso de consulta para elaborar un plan estratégico de trabajo con el consenso de la comunidad. En el contexto anterior, la institución decidió participar en el Proceso de Revisión de la Calidad de la Internacionalización por varias razones. Por considerarlo un método útil para evaluar la dimensión internacional y propiciar el análisis de la calidad de las funciones sustantivas que se realizan en la universidad; por ser suficientemente flexible para adaptarse a la complejidad y dimensión de la UNAM; porque estimula el análisis crítico y reflexivo; porque permite hacer comparaciones entre las entidades de la institución y eventualmente con otras instituciones; y porque se consideró apropiado para revisar los lineamientos, políticas y planes de la internacionalización de la universidad.
El proceso de revisión de la calidad de la internacionalización en la UNAM
La UNAM participó en la segunda fase de un estudio piloto del IQPR en el que intervinieron varias instituciones de educación superior de diferentes países. Los objetivos de este estudio piloto fueron incrementar la toma de conciencia de la necesidad de evaluar y garantizar la calidad de la internacionalización de la educación superior; desarrollar un proceso que las instituciones puedan adaptar y emplear como marco de referencia para evaluar y fortalecer la calidad de sus estrategias de internacionalización de acuerdo con sus metas y objetivos y fortalecer la contribución de la internacionalización a la calidad de la educación superior. El empleo del IQPR en la UNAM tuvo como propósitos revisar tanto la metodología y el instrumento de autoevaluación, como definir las políticas y planes de internacionalización de la institución. El IQPR en la UNAM se dividió en dos fases. La primera comprendió tres etapas. En la primera se integró el grupo piloto, se elaboraron las guías de autoevaluación y se llevaron a cabo dos sesiones de trabajo para preparar la realización del proceso. En la segunda etapa se realizó el ejercicio de autoevaluación en cada entidad, los reportes del ejercicio, el reporte global, una conferencia de búsqueda y la incorporación de los resultados de esta conferencia y de la nueva guía de autoevaluación al reporte final. En la tercera y última etapa el comité de pares para la revisión externa visitó la universidad, elaboró y entregó el informe de su visita. En la primera etapa se decidió que el grupo que participó en la primera fase lo integrara un conjunto de entidades tanto académicas como de la administración central, que reflejara la complejidad y la magnitud de la universidad y sus diferentes actividades internacionales. Participaron ocho facultades (Arquitectura, Contaduría y Administración, Ingeniería, Medicina, Medicina Veterinaria y Zootecnia, Odontología, Psicología y Química). Éstas fueron elegidas porque imparten carreras con orientación profesional involucradas en procesos de certificación profesional. La Coordinación de Universidad Abierta y Educación a Distancia (CUAED) participó porque coordina en la institución modalidades educativas de suma importancia para el proceso de internacionalización. Tres institutos y un centro de investigación (Investigaciones Antropológicas, Investigaciones Biomédicas, Investigaciones en Materiales, y el Centro de Estudios sobre la Universidad) representaron las cuatro áreas del conocimiento que agrupan a las disciplinas que se desarrollan en la universidad: Humanidades y de las Artes, Ciencias Biológicas y de la Salud, Ciencias Físico-Matemáticas e Ingenierías y Ciencias Sociales, respectivamente. Los dos centros de extensión realizan actividades de extensión con carácter internacional (Centro de Enseñanza de Lenguas Extranjeras y Centro de Enseñanza para Extranjeros) y las dos direcciones de la administración central (Dirección General de Asuntos del Personal Académico y Dirección General de Intercambio Académico) apoyan a las entidades académicas en la gestión de actividades internacionales. Este grupo de facultades, institutos y centros que representan respectivamente el 35% y el 10% del total, atiendendo a 56,638 estudiantes con 11,746 académicos adscritos. Las guías de autoevaluación se elaboraron con las mismas directrices del instrumento propuesto como resultado del proceso de evaluación de la calidad de la internacionalización llevado a cabo en la Universidad de Helsinki, con modificaciones para adaptarlo a las particularidades de la UNAM y a las entidades participantes. Esto último dio lugar a cinco guías de autoevaluación, una para cada tipo de entidad. En las guías de las facultades se hizo hincapié en la dimensión internacional de los planes de estudio, de los procesos de enseñanza y aprendizaje y de las actividades académicas que atañen a profesores y estudiantes. En las que se elaboraron para los institutos y centros de investigación se puso mayor énfasis en la colaboración académica y de investigación y en planes de estudio. En la guía que se preparó para la CUAED se profundizó en la dimensión internacional de la educación abierta, continua y a distancia. En la guía para los centros de extensión se dio mayor importancia a las actividades y características de los estudiantes, a los convenios de intercambio con otras instituciones, a su infraestructura y a sus procesos de coordinación con las entidades académicas. Finalmente la guía para las direcciones de la administración central se orientó a los programas de becarios, a las actividades de poyo académico y a los procedimientos de gestión para apoyar a las entidades académicas. En todas las guías se incluyeron preguntas sobre procedimientos de evaluación de las actividades internacionales que no estaban consideradas en el instrumento original. Se prepararon además, programas de cómputo para crear bases de datos con la información sobre estudiantes y académicos mexicanos en el extranjero y extranjeros en la universidad, becas para estudiar en el extranjero y programas y proyectos de investigación en colaboración con el extranjero. Estos datos se emplearon para los análisis estadísticos que se incluyeron en el informe de autoevaluación. A continuación se realizaron dos sesiones de trabajo. En la primera, el grupo que coordinó el proceso en la universidad se reunió con los directores de las entidades participantes y en la segunda con los responsables del ejercicio de autoevaluación, designados por los directores. La reunión con los directores de las entidades tuvo por objeto invitarlos a participar en el proyecto, presentarles los fundamentos y propósitos del proceso de evaluación de la calidad de las actividades internacionales, su importancia para las instituciones de educación superior y para acordar la organización del proceso de autoevaluación en cada entidad, así como el calendario de actividades. Una vez que se decidió con los directores la participación de las entidades, se afinaron los detalles operativos de los procesos de autoevaluación y de la revisión de pares con el Dr. Hans de Wit, coordinador del comité externo de revisión de pares (CERP). Posteriormente se realizó una reunión con los responsables del ejercicio de autoevaluación de la internacionalización en cada una de las entidades participantes para explicarles la importancia, fundamentos, propósitos y objetivos del Proceso de Revisión de la Calidad de la Internacionalización, así como el procedimiento para llevar a cabo el ejercicio de autoevaluación y el uso de las guías. En esta reunión también se establecieron los mecanismos de coordinación general del proceso y el calendario de actividades. El grupo coordinador se mantuvo en contacto con los responsables en las entidades y cuando fue necesario, aclaró dudas y colaboró en la recopilación de datos. En la segunda etapa se realizó el ejercicio de autoevaluación, se crearon las bases de datos, las entidades elaboraron su informe de autoevaluación, el grupo coordinador analizó e integró los informes de todas las entidades en un reporte final, con análisis estadísticos y se realizó una conferencia de búsqueda cuyas conclusiones se integraron al reporte final de autoevaluación, que incluyó una nueva guía. El ejercicio de autoevaluación duró entre seis y ocho semanas y la elaboración del informe final y de los datos estadísticos, alrededor de cinco semanas. Entre las dificultades que se presentaron en esta etapa destacan las siguientes: Debido a que se consideró necesario que los directores y los responsables de la autoevaluación tuvieran la oportunidad de analizar en conjunto los resultados obtenidos, así como propiciar una reflexión sobre presente y el futuro de la internacionalización, se organizó una "conferencia de búsqueda" (Emery y Trist, 1973). Ésta tuvo como propósitos responder a las siguientes preguntas: ¿qué es lo que queremos?, ¿cómo estamos?, ¿qué nos hace falta? y ¿qué deberíamos hacer? y con las respuestas a estas interrogantes formular objetivos, estrategias y metas para las actividades de internacionalización, así como una política para incorporar la dimensión internacional e intercultural en las funciones sustantivas de la universidad. Conforme a la metodología que se utiliza en las conferencias de
búsqueda se dividió a los participantes en varios grupos, cada uno de los cuales,
de manera independiente y simultánea discutió sobre diversos aspectos de
la internacionalización y su relación con la universidad (Cuadro 1).
La conferencia se inició con una introducción en la que se describió la metodología a seguir, se analizó el concepto de internacionalización de acuerdo con la propuesta de Davies y de Wit (1997) y se planteó el objetivo general de la conferencia. En la primera etapa de la conferencia los grupos analizaron cuáles deberían ser la contribuciones de las actividades internacionales para mejorar la calidad de las funciones sustantivas de la universidad y formularon una visión ideal de dichas actividades internacionales en el contexto de la misión de cada una de las entidades y de la institución en su conjunto. En la segunda etapa de la conferencia, después de hacer una reflexión sobre la situación en que se encontraba la universidad en materia internacional, según los grupos, se presentaron los resultados de la autoevaluación, lo que permitió que confrontaran las diferencias entre la situación actual y su visión ideal. En la tercera etapa, los grupos discutieron cómo alcanzar la visión ideal de internacionalización a partir de las condiciones actuales. Propusieron los objetivos, estrategias y metas que consideraron necesarios para lograr su propósito. Finalmente, en la cuarta y última etapa de la "conferencia de búsqueda" se reunieron los grupos en uno para integrar objetivos, estrategias y metas y proponer una política institucional de internacionalización. En esta conferencia de un día y medio se lograron conclusiones y propuestas fundamentales para continuar tanto las etapas de la segunda fase del proceso como para formular una política institucional de internacionalización:
"La UNAM pondrá en práctica una serie de medidas para vincular sus funciones sustantivas con el medio internacional en un contexto de calidad que le permita competir con éxito en un mundo globalizado. Este proceso también debe tomar en cuenta la defensa y consolidación de los valores culturales nacionales y el análisis crítico de los valores provenientes del contexto internacional" (UNAM, 1997b). La preocupación por la defensa de los valores culturales nacionales dio lugar a una definición de "internacionalización de la educación superior" que incluye el término intercultural, con el cual se quiso poner énfasis en la importancia de preservar los valores nacionales e institucionales en el proceso de la internacionalización. "La internacionalización de la educación superior es el proceso de integrar una dimensión internacional e intercultural en la enseñanza, la investigación y los servicios de la institución" (UNAM, 1997b). Para preparar la visita del comité de pares se envió a su coordinador el Reporte de Autoevaluación del Proceso de Revisión de la Calidad de la Internacionalización de la Universidad Nacional Autónoma de México. Este informe incluyó las conclusiones y propuestas de la "conferencia de búsqueda". El documento contiene seis capítulos que se refieren a la misión y a los contextos nacional e internacional de la UNAM y de cada una de las entidades, así como sus diferentes actividades de internacionalización y las conclusiones de la conferencia de búsqueda. En los anexos se encuentran los datos estadísticos de las actividades de internacionalización, los perfiles institucionales de la UNAM y de las entidades y la nueva guía de autoevaluación. Con la visita a la institución del comité de pares para la revisión externa se inició la tercera etapa del Proceso de la Revisión de la Calidad de la Internacionalización de la Universidad Nacional Autónoma de México que concluyó con el informe del comité. El grupo estuvo integrado por cuatro expertos: el Prof. John Mallea, Presidente Emérito de la Universidad de Brandon, Canadá; integrante del Comité de la OCDE de Revisión para la Educación Superior en México (1997) y presidente del Comité de Revisión de Pares de la UNAM; el Dr. Manuel Gil-Antón, profesor de la Universidad Autónoma Metropolitana de México; la Dra. Marjorie Peace Lenn, Directora Ejecutiva del Centro para la Evaluación de la Calidad de la Educación Internacional, Washington, D.C. y el Dr. Hans de Wit, Vicepresidente de Asuntos Internacionales de la Universidad de Amsterdam, consultor del IMHE y coordinador del Comité Externo de Revisión de Pares de la UNAM. Una de las innovaciones introducidas en la revisión del CERP fue la inclusión de un miembro local del Comité, el Dr. Manuel Gil-Antón, elegido por sugerencia de la UNAM por su experiencia en el área de sociología de la educación superior y en diversos proyectos internacionales de investigación en ese campo, además de ser externo a la institución. Su contribución a la revisión de pares resultó valiosa para ubicar a la dimensión internacional de la UNAM en un contexto nacional y regional. El programa de trabajo para la visita del comité de pares se elaboró en consulta con la UNAM y el propio comité. La visita se basó en el Informe de Autoevaluación de la UNAM. El comité se dividió en dos grupos para visitar las diferentes entidades. Debido a que no fue posible que se reuniera antes de iniciar la revisión, su coordinador lo hizo por separado con cada uno de los integrantes del grupo. Después de las entrevistas con directores, académicos y estudiantes en cada una de las entidades, el comité analizó las actividades internacionales de la institución con el rector de la universidad quien concluyó que uno de los problemas que enfrentará la UNAM en los próximos años será su incorporación activa a la comunidad académica internacional. La visita terminó con una reunión de trabajo del comité con los directores en la que se discutieron los puntos de vista fundamentales de ambos. En resumen, la visita fue fructífera ya que la buena comunicación entre el comité de pares y los directores de las entidades permitió un intercambio de ideas e información y resultó en la aceptación por el comité de la propuesta del grupo de la universidad de agregar al concepto de internacionalización el término intercultural. Además, el comité revisor adquirió un conocimiento más amplio y una mejor comprensión de la institución. Por otro lado, como el comité señala en su informe final, a pesar de que no pudo realizar una reunión preparatoria para discutir los aspectos centrales de la visita y de no haber recibido el reporte de evaluación con mayor antelación "estos hechos fueron compensados satisfactoriamente por la revisión durante la visita, la información proporcionada por la universidad, la calidad del reporte de autoevaluación y la excelente organización de la visita a cargo del grupo coordinador del Proceso de Revisión de la Calidad de la Internacionalización de la UNAM" (OCDE, 1997, p.5). La primera fase se terminó con la conclusión del informe del comité de pares: La Dimensión Internacional e Intercultural de la Universidad Nacional Autónoma de México: Realidades Actuales y Perspectivas Futuras (OCDE, 1997). Se concluye que la dimensión internacional actual de la UNAM opera de manera fragmentada, que se puede definir como ad hoc y de baja prioridad. Agrega que es necesario desarrollar una propuesta de un plan para integrar las actividades de internacionalización, tanto en el nivel de la administración central como en cada una de las facultades y centros de investigación; hacer más explícitos los objetivos y las estrategias de los programas, y desarrollar una coordinación y una cohesión de los diferentes programas y estructuras de organización de la universidad y de cada entidad, "para poder seguir desempeñando su papel como motor académico y cultural de una nación en el contexto actual de la globalización" (OCDE, 1997b, p.14). Agrega a estas conclusiones que las condiciones están maduras para que la UNAM asuma su función rectora en la internacionalización de la educación superior en México.
El proceso de revisión de la calidad de la internacionalización fue una experiencia útil para la UNAM que, como lo señala el informe del comité de pares (OCDE, 1997), permitió poner de manifiesto su rica historia internacional y su gran variedad de actividades internacionales y, al mismo tiempo, tener una concepción más crítica de su situación actual y una definición de los cambios necesarios para hacer frente a los retos futuros. El proceso de autoevaluación dio origen a un instrumento útil para analizar las fortalezas y las debilidades de las actividades internacionales de la UNAM. Se demostró su valor en la primera fase del Proceso de Revisión de la Calidad de la Internacionalización y con los ajustes que se le hicieron, su empleo en la segunda fase. El ejercicio de autoevaluación dio lugar a un documento descriptivo y cuantitativo del estado actual de las condiciones de las actividades internacionales de la institución, de indudable valor para hacer un análisis crítico del estado actual de la internacionalización en la universidad. Por otro lado, la "conferencia de búsqueda", iniciativa de la UNAM, demostró ser una estrategia valiosa, complemento del ejercicio de autoevaluación, que propició un análisis crítico sobre las actividades de internacionalización realizadas en el pasado, sobre las que se llevan a cabo actualmente y sobre los objetivos deseables en un futuro inmediato. En resumen, la Revisión de la Calidad de la Internacionalización de la Universidad Nacional Autónoma de México permitió lograr metas importantes: a) realizar una autoevaluación crítica de la internacionalización de la institución, b) sistematizaar la información cuantitativa sobre el estado actual de sus actividades internacionales, c) hacer explícita la importancia de la internacionalización de la UNAM para su desarrollo actual y futuro, d) definir políticas, objetivos y metas para el desarrollo futuro de la internacionalización, y e) mediante el proceso de revisión de pares, hacer un análisis complementario con una perspectiva externa e internacional. Las conclusiones del reporte final de autoevaluación y del comité de pares coinciden en señalar que la institución cuenta con programas que apoyan la movilidad de estudiantes, profesores e investigadores nacionales y extranjeros, el intercambio de experiencias académicas y culturales con instituciones de otros países, y convenios de colaboración y redes de investigación. Sin embargo, estas actividades no se enmarcan todavía en una política institucional dirigida a fortalecer la internacionalización de la UNAM. De aquí que el comité de pares haya considerado a la estrategia internacional global de la UNAM como ad hoc y de baja prioridad.
Cuando se llevó a cabo la revisión de la calidad de la internacionalización en la UNAM, la institución estaba en el proceso de definir las líneas de acción, objetivos y metas de su plan estratégico, para lo cual realizó una consulta a su cuerpo directivo, órganos colegiados y a la comunidad universitaria en general. En el documento final que resultó de esta consulta quedaron incluidas las propuestas más importantes del Proceso de Revisión de la Calidad de la Internacionalización de la UNAM. Con ello, se legitimó la inclusión de la dimensión internacional e intercultural en las funciones sustantivas de la UNAM. En el Plan de Desarrollo Institucional 1997-2000 se señala que "un signo inequívoco de nuestro tiempo es la internacionalización de las ideas, sistemas e instituciones, así como el establecimiento de redes de intercambio y cooperación entre individuos e instituciones" (UNAM, 1998, p 68). Por lo tanto, "la globalización y la creciente internacionalización de la educación, hacen que las acciones de la UNAM, sus alianzas y colaboraciones de corte internacional e intercultural, tengan un carácter estratégico para fortalecer y enriquecer sus funciones sustantivas" (UNAM, 1998, p 69). Entre los objetivos del Plan se tiene considerado desarrollar programas de licenciatura y posgrado más flexibles y apropiados a un entorno mundial más competitivo. Esta "flexibilización" de los programas permitirá ofrecer a los estudiantes oportunidades de movilidad para que puedan complementar su formación en otras instituciones nacionales o del extranjero. La institución reforzará el aprendizaje de lenguas extranjeras y pondrá especial atención al dominio del idioma inglés. Uno de sus objetivos inmediatos es la aplicación de exámenes de diagnóstico de conocimientos de esta lengua a los estudiantes que inician la licenciatura el próximo ciclo escolar. El Plan de Desarrollo propone también fortalecer la internacionalización de la investigación de los institutos y centros de la institución y ampliar sus programas de colaboración e intercambio académico con las mejores instituciones educativas y de investigación de otras regiones del mundo. En lo que concierne a la difusión cultural, la universidad tiene entre sus objetivos ampliar las actividades de colaboración e intercambio internacionales con el fin de fomentar el conocimiento y valoración de otras culturas entre los alumnos, y difundir más ampliamente los valores de la cultura nacional en el extranjero. Como parte de los objetivos relacionados con la planeación y evaluación institucionales, el Plan de Desarrollo propone promover el intercambio de experiencias nacionales e internacionales concernientes a estos rubros, integrar un sistema de información sobre las diferentes actividades de internacionalización y establecer indicadores que respondan a la diversidad de la UNAM e incorporen estándares nacionales e internacionales.
Es indudable que la participación de la UNAM en el IQPR tuvo efectos positivos para la definición del papel de la dimensión internacional e intercultural en la institución; sin embargo, aún falta por diseñar una política institucional de internacionalización, para lo cual se llevarán a cabo varias acciones, entre ellas, la segunda fase del IQPR en la universidad. A partir de junio de 1998, la Universidad Nacional Autónoma de México iniciará la primera etapa de la segunda fase de la revisión de calidad de su dimensón internacional e intercultural, en la que participarán las entidades académicas restantes. En ésta se llevará a cabo el ejercicio de autoevaluación en el resto de las entidades académicas de la institución, organizadas en tres grupos. El primero comprende facultades y escuelas, incluyendo las que se encuentran fuera del campus de la Ciudad Universitaria; el segundo, los institutos y centros de investigación de las áreas de Humanidades y de las Artes y de las Ciencias Sociales y el tercero, los institutos y centros de las áreas de Ciencias Biológicas y de la Salud y de las Ciencias Físico-Matemáticas y las Ingenierías. Por último, con los resultados de las etapas anteriores se dará inicio a la segunda etapa de la fase dos, que comprenderá la elaboración del plan institucional para la incorporación de las dimensiones internacional e intercultural a las actividades sustantivas de la UNAM, así como su seguimiento.
Referencias
De Wit, H. (Ed.) (1995), Strategies for the Internationalisation of Higher Education, A comparative Study of Australia, Canada, Europe and United States of America, OECD, París. Emery, F.E. y Trist, E.L. (1973), Towards a Social Ecology, Contextual Appreciation of the Future in the Present. Plenum Press, London. Knight, J. y de Wit, H. (1997), Internationalisation of Higher Education: A Conceptual Framework, Amsterdam. Organisation for Economic Co-operation and Development (1997), The International and Intercultural Dimension of the Universidad Nacional Autónoma de México: Current Realities and Future Perspectives, OECD, October-December, México/Amsterdam. Secretaría de Educación Pública (1997), Datos Básicos de la Educación Universitaria 1995-1996. Dirección General de Educación Superior, SEP, México. Universidad Nacional Autónoma de México (1994), La Universidad en el Espejo, UNAM, México. Universidad Nacional Autónoma de México (1997a), Agenda Estadística, Dirección General de Estadística y Sistemas de Información Institucionales, UNAM, México. Universidad Nacional Autónoma de México (1997b), Reporte de Autoevaluación del Proceso de Revisión de la Calidad de Internacionalización de la Universidad Nacional Autónoma de México, Dirección General de Evaluación Educativa, UNAM, México. Universidad Nacional Autónoma de México (1998),
Plan de Desarrollo 1997-2000, Secretaría de Planeación, UNAM, México.
|