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Capítulo IV


Los posgrados en ciencias sociales en México: panorama general y análisis de casos

Introducción

Hasta aquí hemos observado que la diferenciación que ha experimentado el posgrado mexicano es un complejo mosaico en el que existe una gran diversidad de misiones y formas de organización que escapan al modelo de posgrado impulsado por las políticas y obliga a debatir sobre la legitimidad y necesidad de reconocimiento de posgrados con orientaciones diversas, así como sobre las condiciones internas y externas que son propicias para su desarrollo.

El propósito en este apartado es estudiar en qué medida los posgrados en Ciencias Sociales constituyen estrategias innovadoras frente a entornos institucionales con frecuencia conservadores. Indagar sobre estos mecanismos innovadores y sobre las condiciones que lo hacen posible lleva a adentrarse en la reflexión sobre las distintas formas de producir y distribuir conocimiento, incluso en la formación de nuevas generaciones de estudiantes de posgrado.

El capítulo está dividido en dos secciones. En una primera parte se ofrece un panorama de los posgrados en Ciencias Sociales en el contexto de la expansión general del posgrado y de las políticas para su fortalecimiento. En la segunda parte, se estudian a profundidad las características de 15 posgrados, centrando el el análisis en un conjunto de dimensiones básicas: formas de organización académica, objetivos de los programas, estructuras curriculares, procesos de selección académica de estudiantes y profesores, exigencia y apoyo académicos a estudiantes, formas de enseñanza predominantes, modos de gestión financiera, académica y administrativa, importancia de la evaluación y de las actuales políticas hacia el posgrado en cada organización académica, vinculación y transnacionalización de los programas.

Estos 15 posgrados abarcan los campos de administración, economía, ciencias políticas y ciencias sociales, tanto de instituciones públicas como privadas. Se seleccionaron programas de reconocida importancia académica. La idea de este ejercicio fue explorar con un acercamiento mayor las características de posgrados en Ciencias Sociales con orientaciones y estructuras organizativas diferentes. Más que una muestra representativa cuyos resultados pudieran ser generalizables al conjunto del posgrado, la riqueza de este ejercicio reside en iluminar el conocimiento de las características de diferentes posgrados, la gestión institucional que les da proyección, la forma en que los programas dan respuesta a nuevas demandas, las tensiones y cambios que experimentan sus estructuras curriculares, ámbitos de innovación y tipo de respuestas institucionales frente a las nuevas políticas hacia el posgrado.

Los posgrados en ciencias sociales en el contexto general del posgrado y de las políticas gubernamentales

Entre las políticas y el mercado

Los años noventa atestiguaron un crecimiento sistemático del posgrado que se caracterizó por una gran diferenciación en términos de instituciones participantes, programas ofrecidos, orientación y calidad de los programas, desconcentración de la oferta de posgrados en el país, y reacomodos de las instituciones en un entorno cada vez más competitivo.

Además del impulso que representó la expansión de la demanda, el crecimiento del posgrado en los noventa tuvo como importantes motores el flujo de recursos federales hacia el sector, resultado del inicio de la recuperación económica después de la aguda crisis inaugurada en 1982, y un nuevo entorno para las instituciones, demarcado por los procesos de globalización económica y cultural. Hubo elementos de mayor competencia en el mercado académico y de las profesiones, y un conjunto de políticas de promoción y fortalecimiento del posgrado.

El posgrado se convirtió en prioridad del sistema educativo superior y del de ciencia y tecnología. Se aportaron importantes recursos para su desarrollo, pero éstos fueron canalizados por distintas vías y en cada una se establecieron criterios de asignación que tuvieron como principal eje el trato diferenciado de instituciones, programas y recursos académicos, en función de sus desempeños.

En los noventa, el esfuerzo por institucionalizar el movimiento de fortalecimiento al posgrado y la ciencia en México, se puso de manifiesto con la creación de múltiples programas, algunos de origen anterior: el Sistema Nacional de Investigadores (SNI), creado a principios de los ochenta; el Programa de Apoyo a la Ciencia en México (PACIME), de 1990 1, que expresa el empeño del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACyT) por reformarse y crear un gran programa con múltiples líneas de acción, bajo una visión estratégica. Uno de los programas del PACIME es el Padrón de Posgrados de Excelencia, constituido formalmente en 1989 con base en diagnósticos realizados durante esa década2. Una de las ramificaciones significativas del PACIME derivó en el creciente apoyo a lo que más tardese denominaría Sistema SEP-CONACyT.

Surgieron otros programas que dieron impulso al posgrado fuera de la competencia del CONACyT: primero el Programa de Superación del Profesorado (SUPERA) y en 1996 el Programa de Mejoramiento del Profesorado (PROMEP). Con el primero se buscó impulsar el acceso al posgrado en aquellos profesores que por su edad y condición institucional no pudieran acceder a las becas de posgrado en CONACyT y fue administrado por la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES).

El PROMEP es un programa central de la política para la educación superior. Tiene como objetivo la formación de los cuerpos académicos de las instituciones, mediante la elevación de la formación de los profesores y el establecimiento de las proporciones de tiempos completos consideradas adecuadas para diferentes tipos de programas. Diversos instrumentos de políticas están vinculados con el PROMEP: evaluación de programas, funciones institucionales, programas de carrera académica y de estímulos.

Al peso que han tenido las diversas políticas en el desarrollo del posgrado, hay que incorporar el impulso derivado de la competencia. En los años noventa surgieron nuevas instituciones con propósitos variados y desigual calidad. Al mismo tiempo, las instituciones existentes empezaron a abrirse hacia nuevos campos del conocimiento, se fueron consolidando en algunas áreas, extendieron sus vínculos con instituciones y comunidades disciplinarias, dentro y fuera del país, etcétera. En pocas palabras empezaron a diferenciarse cada vez más unas de otras; primero quizá de manera un tanto espontánea; en la actualidad, como respuesta a la mayor competencia interinstitucional, donde la competencia por el estatus se ha convertido en un asunto de vital importancia.

La expansión del posgrado nacional

El panorama en 1997 es el de una expansión vigorosa del posgrado en los tres niveles, alimentada tanto por instituciones públicas como privadas. Entre 1980 y 1997 el número de programas pasó de 697 a 2,705; de éstos, el 32% correspondía al nivel de especialización, 57% a maestría y 11% a doctorado. Tres cuartas partes se ubicaban en el sector público y el resto en el privado.

Creció enormemente la base institucional (de 92 a 321 establecimientos); se multiplicó y diversificó la oferta de posgrado y se extendió geográficamente a todos los estados del país (en 1980 más de la mitad de los programas se ubicaba en el Distrito Federal, ocho estados no ofrecían posgrado y 14 ofrecían de uno a cinco programas).

Un cambio sustantivo fue la importante recomposición inter e intrasectorial que experimentó el sistema: creció aceleradamente la participación del sector privado en los diferentes niveles del posgrado, pero también la presencia de instituciones públicas universitarias y no universitarias. Emergieron instituciones dedicadas exclusivamente a atender demandas específicas del mercado de posgrados; otras, con una misión claramente definida en el campo de la investigación, abrieron posgrados como vía estratégica de formación y reproducción de recursos científicos. Estos cambios fueron generadores de nuevas dinámicas sistémicas que se vieron fortalecidas por la colocación del tema del posgrado en la agenda de políticas.

Ciertos rasgos de la orientación de la demanda en la educación superior se ratificaron en el posgrado. Persistió la concentración de la población estudiantil en algunas áreas y programas. El peso de las estructuras típicas del nivel licenciatura y su orientación profesional estuvo presente en el diseño de una buena cantidad de posgrados. El área de Ciencias Sociales y Administrativas siguió concentrando la mayor parte de la matrícula y de los programas, con alrededor del 40 y 30%, respectivamente. Educación y Humanidades experimentó una expansión vertiginosa: el número de programas ofrecidos en esta área aumentó de 53 a 371 y la matrícula de 1,702 a 15,258 estudiantes. En 1997 esta área concentraba el 17.7% de la matrícula.

Ciencias de la Salud es otra de las áreas que mantuvo su grado de participación, debido principalmente a la expansión de sus especializaciones: el número de programas pasó de 183 a 627 y la matrícula de 6,160 a 14,905; en términos relativos, la matrícula de esta área experimentó una disminución en su porcentaje de participación, del 25.3 al 17.3%. Ingeniería también ha registrado una presencia importante, actualmente concentra el 17% de los programas y el 14% de la matrícula. Veamos ahora con detenimiento algunas características de los posgrados de Ciencias Sociales.

Los programas de posgrado en Ciencias Sociales

Campos del conocimiento

Dentro de las subáreas que tradicionalmente se incluyen en Ciencias Sociales se encuentra administración. Ésta concentra una tercera parte de los programas (269 de 839) y la mitad de la matrícula (18,509 de 37,011) del área. Le siguen en orden de importancia: derecho (con el 14% de los programas y el 12.7% de la matrícula); psicología (con el 13.7 y 7%, respectivamente) e impuestos y finanzas (con el 10.8 y 12.3%).

El crecimiento en estas subáreas es un dato revelador de la tendencia multiplicadora de posgrados con una orientación profesional. El desarrollo de estas subáreas descansa fundamentalmente en las especializaciones y maestrías, poco incursionan en el doctorado. En subáreas como biblioteconomía, relaciones industriales y turismo, el posgrado descansa básicamente en las maestrías.

Las subáreas cuya orientación es más académica son: antropología y arqueología, ciencias políticas, ciencias sociales (o sociología), economía y desarrollo. Aquí la oferta combina los niveles de maestría y doctorado, no ofrecen especialización. Estas subáreas representan la quinta parte del posgrado del área, y por lo general son programas en los que se atiende a pequeños grupos de estudiantes, a diferencia de lo que ocurre en los de administración.

Economía y desarrollo es una de las subáreas que ha experimentado mayor crecimiento. Le ha seguido de cerca la subárea de ciencias sociales. Ambas han impulsado la creación de numerosos programas de posgrado relacionados con temas o enfoques de interés actual: el desarrollo de las regiones, las dinámicas poblacionales, la relación rural-urbana, y más recientemente, cultura y desarrollo de las organizaciones, que hasta hace poco tiempo se vinculaba casi de manera exclusiva al campo de la administración.

Por el contrario, la presencia de las ciencias políticas es muy pequeña y no ha experimentado grandes cambios en el número de programas ofrecidos ni en la matrícula. Actualmente cuenta con 13 programas y 314 estudiantes. En 1980 había cinco programas y 191 estudiantes.

Cuadro IV.1
Número de programas de posgrado en Ciencias Sociales por subáreas, 1980 y 1997. México


Subáreas 1980 1997
Absolutos % Absolutos %
Administración
Antropología y Arqueología
Archivonomía y Bibliotecología
Ciencias de la Comunicación
Ciencias Políticas
Ciencias Sociales
Comercio Internacional
Contaduría
Derecho
Economía y Desarrollo
Estudios Latinoamericanos
Geografía
Impuestos y Finanzas
Psicología
Publicidad
Relaciones Industriales
Relaciones Internacionales
Turismo
Ventas y Mercadotecnia
Total
68
6
3
2
5
15
2
1
30
18
6
2
11
26

2
4

1
202
33.7
3.0
1.5
1.0
2.5
7.4
1.0
0.5
14.9
8.9
3.0
1.0
5.4
12.9

1.0
2.0

0.5
100.0
269
17
1
14
13
56
14
15
119
73
7
4
91
115
6
1
4
2
18
839
32.1
2.0
0.1
1.7
1.5
6.7
1.7
1.8
14.2
8.7
0.8
0.5
10.8
13.7
0.7
0.1
0.5
0.2
2.1
100.0

Sectores institucionales

Entre 1980 y 1997 aumentó en forma considerable la participación de los sectores público y privado en el área de Ciencias Sociales y Administrativas. En el sector público el número de programas pasó de 123 a 502 y en el privado de 79 a 337. Como se mencionó anteriormente, dicha expansión descansó en unas cuantas subáreas. En administración, el crecimiento fue apuntalado por ambos sectores. En el sector público, su mayor impulso provino de las universidades (de 17 a 104 programas). En el privado fue sostenido por todos los subsectores institucionales: universidades consolidadas, en red y también por un importante número de pequeños establecimientos privados. Un proceso similar ocurrió con las subáreas de derecho, impuestos y finanzas, y psicología.

El impulso a la expansión de economía, que pasó de 18 a 73 programas y de 651 a 2,322 estudiantes, provino de ambos sectores. En el sector público, fue sostenido principalmente por universidades y en menor medida por instituciones del Subsistema SEP-CONACyT. En el sector privado, el crecimiento fue sostenido por las instituciones consolidadas y en red.

En la subárea de ciencias sociales el sector privado abrió tres nuevos programas y lo hizo en el sector de instituciones en red. En el sector público aumentó significativamente el número de programas en Ciencias Sociales (de 13 a 51 programas); participaron en dicho proceso las universidades (de seis a 23 programas), las instituciones del Subsistema SEP-CONACyT (de cuatro a 17), en menor medida la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), con cuatro y tres programas respectivamente, además de otras instituciones públicas con cuatro programas.

Cuadro IV.2
Número de programas de posgrado en Ciencias Sociales por subáreas y sector, 1997. México


Subáreas Sector Público Sector Privado
Administración
Antropología y Arqueología
Archivonomía y Bibliotecología
Ciencias de la Comunicación
Ciencias Políticas
Ciencias Sociales
Comercio Internacional
Contaduría
Derecho
Economía y Desarrollo
Estudios Latinoamericanos
Geografía
Impuestos y Finanzas
Psicología
Publicidad
Relaciones Industriales
Relaciones Internacionales
Turismo
Ventas y Mercadotecnia
Total
137
14
1
6
11
51
9
11
86
56
7
4
42
55
4
1
4
2
1
502
132
3

8
2
5
5
4
33
17


49
60
2



17
337

En la expansión de posgrados en ciencias políticas la aportación ha sido fundamentalmente pública (de cinco a 11 programas entre 1980-1997) y sobre todo universitaria. Hay una reducida participación del sector privado en los programas de orientación académica, salvo en economía, donde las instituciones privadas han desplegado una importante oferta de programas con perfiles tanto académicos como profesionales.

Desconcentración de la oferta de posgrados

Uno de los cambios más importantes durante la expansión de los posgrados en el área de Ciencias Sociales, es la desconcentración que experimenta la oferta de programas. En 1980 la geografía del posgrado en Ciencias Sociales abarcaba un número limitado de estados: 15 entidades no contaban con posgrado, seis ofrecían sólo un programa y únicamente 11 (incluido el Distrito Federal) ofrecían más de un programa. El grueso de los programas se concentraba en el Distrito Federal (50%) y Nuevo León (18%). No había doctorado fuera de la capital del país.

En 1997 el panorama había cambiado radicalmente. Todos los estados contaban con oferta de posgrado. En 14 estados del país éste abarcaba los tres niveles: especialización, maestría y doctorado. Sólo tres estados –Quintana Roo, Guerrero y Chiapas– ofrecían programas en un solo nivel de posgrado. Por otra parte, debido al importante proceso de desconcentración del posgrado, el Distrito Federal y Nuevo León habían reducido su participación en el conjunto al 26 y 7%, respectivamente, abriendo las posibilidades para el desarrollo de recursos académicos en las regiones.

No obstante este importante despliegue geográfico del posgrado, son varias las entidades que cuentan con una infraestructura de posgrado aún incipiente en 1997. Los casos extremos son Baja California Sur y Quintana Roo, que cuentan con un solo programa en el área de Ciencias Sociales. Le siguen Guerrero, Nayarit y Tabasco, entidades en las que se ofrecen cuatro o cinco programas. Un tercer grupo está constituido por Campeche, Chiapas y Zacatecas, que cuentan de siete a nueve programas en cada uno.

En contraste, entidades como Puebla y el Estado de México experimentan una expansión muy importante de su posgrado en Ciencias Sociales; en el primer caso el número de programas pasa de siete a 50 entre 1980 y 1997 y en el segundo de 10 a 73. Sinaloa, que no contaba con posgrados en el área, despliega una importante labor y en 1997 ofrecía ya 24 programas. Un proceso similar observó Aguascalientes, con 13 programas y Baja California, con 29.

Hay un importante despliegue geográfico del posgrado en Ciencias Sociales, pero éste no se distribuye por igual entre entidades. Veamos enseguida cuál es la presencia de estos posgrados en el Padrón de Excelencia del CONACyT.

Cuadro IV.3
Número de programas y matrícula de posgrado en Ciencias Sociales por nivel y entidad, 1980 y 1997. México


1980 1997
Programas % Matrícula % Programas % Matrícula %
Aguascalientes
Baja California
Baja California Sur
Campeche
Coahuila
Colima
Chiapas
Chihuahua
Distrito Federal
Durango
Guanajuato
Guerrero
Hidalgo
Jalisco
México
Michoacán
Morelos
Nayarit
Nuevo León
Oaxaca
Puebla
Querétaro
Quintana Roo
San Luis Potosí
Sinaloa
Sonora
Tabasco
Tamaulipas
Tlaxcala
Veracruz
Yucatán
Zacatecas
Total Nacional




6


3
102
1
4
1

7
10
1


37

7
1

1

3

9

8
1

202




3.0


1.5
50.5
0.5
2.0
0.5

3.5
5.0
0.5


18.3

3.5
0.5

0.5

1.5

4.5

4.0
0.5

100




117


248
5,420
22
77
31

444
419
10


2,493

166
44

63

177

208

194
42

10,175




1.1


2.4
53.3
0.2
0.8
0.3

4.4
4.1
0.1


24.5

1.6
0.4

0.6

1.7

2.0

1.9
0.4

100
13
29
1
7
18
11
9
35
219
13
18
5
13
38
73
22
11
4
57
17
50
22
1
12
24
15
5
20
10
38
21
8
839
1.5
3.5
0.1
0.8
2.1
1.3
1.1
4.2
26.1
1.5
2.1
0.6
1.5
4.5
8.7
2.6
1.3
0.5
6.8
2.0
6.0
2.6
0.1
1.4
2.9
1.8
0.6
2.4
1.2
4.5
2.5
1.0
100
350
934
22
179
1,019
179
418
1,653
11,854
320
1,257
148
138
2,055
2,659
587
637
114
4,143
699
2,036
695
231
345
527
1,136
212
704
319
685
576
180
37,011
0.9
2.5
0.1
0.5
2.8
0.5
1.1
4.5
32.0
0.9
3.4
0.4
0.4
5.6
7.2
1.6
1.7
0.3
11.2
1.9
5.5
1.9
0.6
0.9
1.4
3.1
0.6
1.9
0.9
1.9
1.6
0.5
100

Incidencia del Padrón de Excelencia en los programas de Ciencias Sociales

Como se observa en el siguiente Cuadro IV.4, los programas inscritos en el padrón corresponden a los posgrados de corte académico. La política del CONACyT está orientada fundamentalmente a apoyar el modelo de posgrado de investigación. Un amplio abanico de programas del área de Ciencias Sociales y Administrativas queda al margen de esta política, especialmente si se le compara con lo que ocurre en las áreas de Ciencias Básicas.

Cuadro IV.4
Número de programas inscritos en el Padrón de Posgrados de Excelencia respecto del total de programas existentes en las diferentes subáreas. México


Subáreas Total de programas Programas en el Padrón Programas en el Padrón: Sector privado
Administración
Antropología y Arqueología
Archivonomía y Bibliotecología
Ciencias de la Comunicación
Ciencias Políticas
Ciencias Sociales
Comercio Internacional
Contaduría
Derecho
Economía y Desarrollo
Estudios Latinoamericanos
Geografía
Impuestos y Finanzas
Psicología
Publicidad
Relaciones Industriales
Relaciones Internacionales
Turismo
Ventas y Mercadotecnia
Total
269
17
1
14
13
56
14
15
119
73
7
4
91
115
6
1
4
2
18
839
9


4
7
27



17
1





2


67
2


1
1




2









6

Dos son las subáreas que han logrado una inserción más acentuada en el Padrón de Posgrados de Excelencia: los programas de Ciencias Sociales en primer lugar, con la mitad de los programas que se ofrecen inscritos en dicho padrón y economía y desarrollo, con cerca de una cuarta parte. Los nueve programas registrados en el campo de la administración, en realidad corresponden a posgrados de orientación académica en áreas como: administración integral del ambiente, estudios organizacionales; ocho de los programas son maestrías y el único doctorado en administración que registra el padrón, pertenece al Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM).

Del total de programas inscritos en el padrón, solamente seis corresponden al sector privado que ha incursionado en campos académicos: el ITESM, el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), la Universidad de Las Américas-Puebla (UDLA) y la Universidad Iberoamericana (UIA).


Notas

1 Este programa constituye la fórmula rectora del CONACyT para el apoyo a la ciencia. Contiene diversas líneas de acción que se concretan en programas específicamente orientados a apoyar la investigación, el posgrado, la formación de recursos para las diferentes áreas, becas, repatriación de académicos, etcétera.

2 Para una revisión de las políticas federales hacia el posgrado, véase Mario González Rubí (1996).

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