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Capítulo VI


El crecimiento de los posgrados en Ciencias Sociales

Los posgrados en Ciencias Sociales

Diferencias en la evolución del posgrado en las últimas décadas

Si, según se ha señalado, los estudios de posgrado presentan diferentes desarrollos en Argentina y México entre mediados de la década del setenta y fines de la década del ochenta, las alternativas políticas por las que pasaron ambos países ayudan a entender el caso particular de las Ciencias Sociales. Así, siguiendo la pauta general, tanto en Argentina como en México, los posgrados en dicha área experimentaron un importante crecimiento durante los años ochenta y noventa. Pero en México este crecimiento se muestra más dinámico: la diferencia de programas entre 1997 y 1980 triplica a los existentes en el inicio de los años ochenta (Cuadro VI.10).

Cuadro VI.10
Desarrollo de los programas de posgrado en Ciencias Sociales. Argentina y México, 1981 y 1997


Países c.1981 1997 Variación
Argentina
México 1
México 2
127
202
176
337
839
724
1.7
3.2
3.1

Fuente: Álvarez Mendiola, Kent Serna y Ramírez (2000); Trombetta (1999).
Nota: La “variación” indica cuántas veces y hacia dónde varió el número de posgrados: (año final - año inicial) / año inicial. En “México 1” se consignan los datos según el tratamiento dado por los autores, quienes incluyen la psicología como disciplina de las Ciencias Sociales; en “México 2” se consideran los programas de Ciencias Sociales una vez excluida la psicología. Por lo tanto, las agrupaciones consideradas en “Argentina” y “México 2” resultan perfectamente homogéneas.

Junto a las motivaciones estructurales que impulsaron la expansión del posgrado en Argentina y México, es necesario destacar el papel que le cupo al cambiante contexto político argentino durante el periodo estudiado. En este sentido, se pueden distinguir dos etapas: durante los años setenta y hasta la primera mitad de la década del ochenta, los gobiernos militares determinaron, mediante la intervención de las universidades y la represión política, un menor desarrollo de las Ciencias Sociales; tras la restauración democrática de 1984, se comenzó a reformular el modelo universitario vigente, caracterizado por la contención política del crecimiento de la enseñanza universitaria de grado y por el mantenimiento de un posgrado centrado en los doctorados y las especializaciones. Durante la etapa que se inicia en 1984, la expansión del grado universitario fue inmediata, la reestructuración del posgrado al incorporarse masivamente las maestrías, en cambio, llevó más tiempo y sólo empezó a ser evidente a fines de la década del ochenta. El contexto político democrático, por otro lado, favoreció el desarrollo de las Ciencias Sociales. En contraste con la situación argentina, la política mexicana se presenta mucho más estable entre los años setenta y noventa, sin producir interferencias negativas en el campo de las Ciencias Sociales.

Cuadro VI.11
Estudiantes de posgrados en Ciencias Sociales en Argentina y México, 1997


Países Número Porcentaje (sobre todo el posgrado)
Argentina
México 1
México 2
12,239
37,011
34,332
38.4
42.9
39.8

Fuente: Álvarez Mendiola, Kent Serna y Ramírez (2000); Trombetta (1999).
Nota: En “México 1” se consignan los datos según el tratamiento dado por los autores, quienes incluyen la psicología como disciplina de las Ciencias Sociales; en “México 2” se consideran los programas de Ciencias Sociales una vez excluida la psicología. Por lo tanto, las agrupaciones consideradas en “Argentina” y “México 2” resultan perfectamente homogéneas.

Aun cuando la estructura de cada nivel cuaternario se pueda analizar como el resultado de distintos procesos nacionales, a fines de la década del noventa los estudiantes de Ciencias Sociales en los sistemas argentino y mexicano representan algo más de la tercera parte de la matrícula total de posgrado (Cuadro VI.11). Este parece ser un patrón bastante común en América Latina e ilustra las preferencias de la demanda por estudios y disciplinas ligados a los servicios y a la gestión.

La participación de los sectores público y privado

Tanto en cantidad de programas como en número de estudiantes, el sector privado participa de manera decisiva en los posgrados en Ciencias Sociales. Si se dejan de lado las diferencias de cifras particulares de ambos sistemas, los estudiantes de posgrados privados en ciencias sociales dan cuenta de prácticamente la quinta parte de la matrícula de cuarto nivel, de casi la mitad de la matrícula de posgrado en Ciencias Sociales y de más de la mitad de la matrícula cuaternaria del sector privado (Cuadro VI.12).

Lo señalado sólo puede ser interpretado si se atiende a las características estructurales que presenta el sector privado en la provisión de servicios educacionales de nivel superior. En efecto, los datos consignados en los cuadros VI.8 y VI.12 pueden indicar que los distintos sectores institucionales tienen una capacidad muy parecida de captación de estudiantes, pero esto puede entenderse cabalmente sólo si se considera que el sector privado ha concentrado un enorme porcentaje de su oferta académica en el área de las Ciencias Sociales.

Cuadro VI.12
Estudiantes de posgrados en Ciencias Sociales en Argentina y México por sectores institucionales, 1997


Sectores Argentina México
Público
Privado
Total
6,228
6,011
12,239
20,567
16,444
37,011
Estudiantes de posgrados privados en Ciencias Sociales (%)
En la matrícula de posgrado
En la matrícula de posgrado en Ciencias Sociales
En la matrícula privada de posgrado

18.9
49.1
72.8

19.1
44.4
62.5

Fuente: Álvarez Mendiola, Kent Serna y Ramírez (2000); Trombetta (1999).
Nota: Los valores del denominador no incluidos aquí se encuentran en el Cuadro VI.8.

Las cifras ilustran, en definitiva, una parte de un fenómeno general en la universidad latinoamericana: las instituciones privadas son mucho menos diversificadas en cuanto a su oferta educativa, ya que la focalizan en áreas profesionales de Ciencias Sociales, por lo general autofinanciables y mucho más rentables que las áreas académicas. Por el contrario, el sector público suele ser más diversificado debido al interés de las instituciones universitarias en ofrecer programas en todas las áreas del conocimiento y a que aún siguen fluyendo recursos públicos para financiarlos.

La variedad de instituciones

Poco se puede añadir a la caracterización ya realizada sobre las instituciones que ofrecen programas de cuarto nivel en ambos sistemas de enseñanza superior. En el caso de México, distintos centros oficiales y privados, universitarios y no universitarios, contribuyeron a diversificar y expandir la oferta formativa de cuarto nivel en el área de las Ciencias Sociales. En este sentido cabe destacar que, hasta hace pocos años, el diagnóstico sobre el sector académico y profesional era su bajo desarrollo, su pequeñez, su excesiva concentración en unas cuantas instituciones de la ciudad de México y sus desiguales calidades. Una forma de desarrollar las Ciencias Sociales se dio, precisamente, mediante la creciente participación de distintos establecimientos (como los centros de investigación no universitarios, por ejemplo), además de los universitarios, en el circuito formal de la educación cuaternaria.

En Argentina, en cambio, el crecimiento de los posgrados en el área descansó sobre las instituciones universitarias. Históricamente, no obstante la dureza con que fueron tratadas durante los gobiernos militares, se generó una tradición autónoma de investigación académica y de ejercicio profesional dentro de esta área, particularmente en Buenos Aires, reconocida por las restantes comunidades académicas argentinas y latinoamericanas. Pero, a diferencia de lo que se dio en México, los centros académicos independientes dedicados a la investigación no se incorporaron al circuito de enseñanza de posgrado1. Finalmente, es necesario señalar que, entre las pocas instituciones no universitarias que ofrecen programas de posgrado sobresalen los centros privados con maestrías profesionales en el área de las Ciencias Sociales (típicamente, maestrías en administración de empresas).

La desigualdad en la distribución regional

En lo que respecta a la distribución regional del posgrado, ya se han señalado las tendencias a la descentralización presentes en ambos países. Los programas en Ciencias Sociales formaron parte de esta tendencia, naturalmente, pero poseen rasgos generales que los diferencian del conjunto de los posgrados (Cuadro VI.13). El desarrollo de los posgrados sobresale en ambos países por un rasgo común: su crecimiento por encima del promedio del sistema. Resulta importante destacar que este crecimiento, en el caso de Argentina, adquiere el sentido opuesto de la descentralización respecto del área metropolitana de Buenos Aires; en México, sin llegarse a tales extremos, el crecimiento del posgrado en ciencias sociales dentro del área capitalina supera al promedio registrado para el conjunto del sistema de cuarto nivel. Compárense, en este sentido, las cifras de variación correspondientes a los cuadros VI.4 y VI.13.

Cuadro VI.13
Distribución regional de los posgrados en Ciencias Sociales en Argentina y México, 1981 y 1997


Dimensiones c. 1981 1997 Variación
Argentina
Total de programas
Participación del sector público (%)
Área capitalina: Buenos Aires y Gran Buenos Aires
Participación del sector público (%)
Resto del país
Participación del sector público (%)
127
36.2
62
25.8
65
46.2
337
49.6
174
25.3
163
75.5
1,7
2.6
1.8
1.8
1.5
3.1
México
Total de programas
Participación del sector público (%)
Área capitalina: Ciudad de México
Participación del sector público (%)
Resto del país
Participación del sector público (%)
202
60.9
101
68.3
101
53.5
839
59.8
219
56.2
620
61.1
3.2
3.1
1.2
0.8
5.1
6.0

Fuente: Álvarez Mendiola, Kent Serna y Ramírez (2000); Trombetta (1999).
Nota: Con “variación” se indica cuántas veces y hacia dónde varió el número de posgrados: (año final-año inicial)/año inicial, calculada sobre los valores absolutos de cada línea.

Los posgrados en Ciencias Sociales de Argentina, como se ha señalado, crecen de manera opuesta a la descentralización. En efecto, los programas localizados en la ciudad de Buenos Aires y su conurbano, que en 1982 representaban el 48.8 de la oferta total de posgrados en Ciencias Sociales, en 1997 pasan a dar cuenta del 51.6 de ésta; su incremento, en tanto, supera al de los posgrados en el área distribuidos en el resto del país. En cuanto al crecimiento diferenciado por sectores institucionales, se observan dos tendencias opuestas: en primer lugar, el sector público mantiene su baja participación en la oferta de posgrados dentro del área metropolitana, creciendo al mismo ritmo que el sector privado; en segundo lugar, el sector público aumenta en más de un 50% su participación en la oferta de posgrados en el interior del país, convirtiéndose en el gran protagonista, frente a las instituciones universitarias privadas, de los nuevos estudios cuaternarios correspondientes a las Ciencias Sociales. De acuerdo con la primera tendencia, es posible pensar en una suerte de competencia institucional: las universidades oficiales y privadas del área metropolitana compiten en el ofrecimiento de nuevos servicios educativos; de acuerdo con la segunda tendencia, en el interior del país la hegemonía de las instituciones universitarias del sector público se traduce en una posición de dominio sobre el conjunto del sistema, al que comanda.

En México, en 1980 el 50% de los programas en Ciencias Sociales se concentraba en la ciudad de México y el 18% en el norteño estado de Nuevo León. En 1997, los porcentajes variaron significativamente: el 26.1% en la ciudad de México y el 6.8% en Nuevo León, con lo que se dio lugar a una redistribución de los pesos relativos entre algunos estados. (Por ejemplo, el Estado de México pasó a concentrar el 8.7% de los programas, ocupando así el segundo lugar en términos de oferta académica.) Esta notoria reversión de las tendencias centralistas se apoyó, de manera saliente, en la veloz expansión de los posgrados en universidades públicas, que abrieron 1,036 nuevos posgrados entre 1980 y 1997, de los cuales 417 fueron de especialización, 509 de maestría y 110 de doctorado. De estos programas, 326 correspondieron a las Ciencias Sociales, principalmente en los niveles de especialización y maestría dado que en 1997 sólo se contaba con 13 programas de doctorado (Álvarez Mendiola, Kent Serna y Ramírez, 2000).

Principales disciplinas de estudio

Dentro de las Ciencias Sociales, las principales disciplinas de estudio son las ciencias económicas, agrupación donde se incluyen especialidades tales como administración, comercialización, comercio exterior, contabilidad, economía, impuestos y finanzas. Como se puede advertir, dentro de esta categoría aparecen algunas disciplinas académicas junto a un grupo mayoritario de especialidades profesionales. En ambos países, el peso de este segmento dentro de la oferta de posgrados en Ciencias Sociales es notorio: en Argentina se encuentra próximo al 50%, en México participa con las dos terceras partes de ese total (Cuadro VI.14). Como correlato de este neto predominio en la oferta educativa, cabe señalar, a título ilustrativo, que en México los estudiantes de posgrados en administración representaban, en 1997, el 53.9% de la matrícula en Ciencias Sociales y el 21.5% de la matrícula total del posgrado (Álvarez Mendiola, Kent Serna y Ramírez, 2000). El área de derecho, una disciplina eminentemente profesional, se ubica, tanto en Argentina como en México, en segundo lugar dentro de la oferta académica de cuarto nivel en Ciencias Sociales.

Cuadro VI.14
Programas de posgrados en Ciencias Sociales por principales grupos de disciplinas en Argentina y México, 1980 y 1997 (Porcentajes)


Grupos de disciplinas Argentina México
1982 1997 Variación 1980 1997 Variación
Antropología y sociología
Ciencia política
Ciencias de la información
Ciencias económicas
Derecho
Otras
Total (N = 100%)
Psicología (fuera del total)
8.7
11.0
0.8
37.8
36.2
5.5
127
16
11.9
9.8
4.2
48.1
22.8
3.3
337
23
2.6
1.4
13.0
2.4
0.7
0.6
1.7
0.4
15.3
5.1
2.8
57.4
17.0
2.3
176
26
11.0
2.3
2.9
66.3
16.4
1.0
724
115
2.0
0.9
3.2
3.8
3.0
0.8
3.1
3.4

Fuente: Álvarez Mendiola, Kent Serna y Ramírez (2000); Trombetta (1999).
Nota: Con “variación” se indica cuántas veces y hacia dónde varió el número de posgrados: (año final - año inicial) / año inicial, calculada sobre los valores absolutos de cada línea.

Si, en términos absolutos, el amplio desarrollo de los posgrados en ciencias económicas y en derecho iguala los sistemas de cuarto nivel de ambos países, las disciplinas más dinámicas, en términos relativos, no son las mismas. En Argentina, por ejemplo, se destaca el crecimiento de las ciencias de la información o comunicación social (área disciplinar donde se incluyen especialidades tales como bibliotecología, ciencias de la comunicación, periodismo y publicidad) ya que se parte de una base muy baja. En México, en cambio, los mayores incrementos relativos corresponden a las ciencias económicas y a las ciencias de la comunicación, en este orden. Los cambios experimentados por los medios de comunicación durante las décadas del ochenta y del noventa pueden explicar el impulso dado a los posgrados correspondientes.

El predominio de las ciencias económicas dentro de los estudios de posgrado tiene varias explicaciones. La más inmediata es que en estas disciplinas se incluyen los programas en administración, especialidad que muestra un enorme dinamismo en América Latina y que está destinada principalmente a abastecer de personal idóneo en la gestión empresarial y gubernamental. En otro sentido, la economía posee un doble carácter de carrera con destino profesional y académico, cuestión que es percibida por la demanda; esta ductilidad puede tornar más atractivos estos estudios, sobre todo si se considera el contexto de mercados de empleo fuertemente cambiantes. Otra razón, particular para entender el caso argentino, es que las ciencias económicas cuentan con una base profesional consolidada, gracias, entre otras motivos, al desarrollo que adquirió esta disciplina aun durante los gobiernos militares, los que no la reprimieron como lo hicieron con otras disciplinas de las Ciencias Sociales, especialmente con la sociología.

La variedad de títulos

Lo dicho a propósito de la distribución del posgrado por tipos de títulos se aplica con algunas observaciones particulares al caso de las Ciencias Sociales. En Argentina, las maestrías son las grandes protagonistas de los años noventa, pero su desarrollo también ha movido el panorama de las especializaciones, que crecieron a un ritmo muy superior al del total del sistema de posgrados en el área. Respecto de los títulos de doctorado, su comportamiento se opone al registrado en el resto del sistema (Cuadro VI.15). Este contraste puede deberse a que, durante el periodo analizado, muchas universidades, particularmente las más destacadas del sistema, como la Universidad de Buenos Aires, reestructuraron sus doctorados tradicionales, estableciendo nuevas denominaciones o denominaciones genéricas para los títulos del último nivel.

Cuadro VI.15
Programas de posgrado en Ciencias Sociales por tipos de títulos en Argentina y México, 1980 y 1997 (Porcentajes)


Tipos de títulos Argentina México
1982 1997 Variación 1980 1997 Variación
Especializaciones
Maestrías
Doctorados
Otros
Total (N = 100%)
12.6
0.0
53.5
33.9
127
33.5
50.1
15.7
0.6
337
6.1
...
-0.2
-1.0
1.7
11.4
79.5
9.1
0.0
176
25.4
68.1
6.5
0.0
724
8.2
2.5
1.9
...
3.1

Fuente: Álvarez Mendiola, Kent Serna y Ramírez (2000); Trombetta (1999).
Nota: Con “variación” se indica cuántas veces y hacia dónde varió el número de posgrados: (año final-año inicial)/año inicial, calculada sobre los valores absolutos de cada línea. En el caso de México no se consideran los programas de posgrado en psicología.

La situación mexicana es algo más compleja. Por un lado, los distintos niveles de posgrado en Ciencias Sociales siguen un patrón semejante al crecimiento del posgrado en su conjunto, con un incremento muy destacado de los programas de especialización, seguido por los de maestrías. Al igual que en Argentina, ambas clases de programas constituyen el eje de las titulaciones cuaternarias. La cantidad de programas de doctorado crece a ritmo menor que la maestría y, consecuentemente, estos títulos ocupan un lugar minoritario dentro del panorama de los posgrados en Ciencias Sociales. Sin embargo, el crecimiento de la matrícula de doctorado es más acelerado que en las maestrías (2.7 y 2.2 veces), aunque ambos incrementos quedan muy por debajo del de las especializaciones (9.6 veces). En suma, en las Ciencias Sociales, al igual que en el conjunto del posgrado mexicano, el doctorado se revela como un nivel dinámico, pero limitado aún en cuanto a su participación dentro de la matrícula cuaternaria (apenas alcanza al 4.4% en las ciencias sociales).

El tamaño de las matrículas

La relativa falta de cifras desagregadas para el caso argentino dificulta notablemente las tareas de comparación2. Con todo, dada la similitud estructural observada en la oferta de cuarto nivel entre Argentina y México, cabe suponer que el comportamiento de la demanda ha de ser similar en ambos países (en el Cuadro VI.16 se disponen solo las cifras correspondientes a México).

Cuadro VI.16
Estudiantes de posgrado en Ciencias Sociales por principales grupos de disciplinas y sectores institucionales en México, 1997 (Porcentajes)


Grupos de disciplinas Público Privado Total
Antropología y sociología
Ciencia política
Ciencias de la información
Ciencias económicas
Derecho
Otras
Total (N = 100%)
Psicología (fuera del total)
8.1
2.0
1.2
70.3
17.4
1.1
19,185
1,382
1.1
0.2
1.6
88.1
9.0
0.0
15,147
1,297
5.0
1.2
1.4
78.1
13.7
0.6
34,332
2,679

Fuente: Álvarez Mendiola, Kent Serna y Ramírez (2000).

En términos de tipos de títulos, las maestrías en Ciencias Sociales constituyen, en ambos sistemas de enseñanza superior, el centro de preferencias de la demanda estudiantil (Cuadro VI.17): en Argentina dan cuenta de la mitad del estudiantado de posgrado, en México, de más de las tres cuartas partes. Tales valores superan ampliamente a los registrados para la totalidad del sistema de enseñanza de cuarto nivel (Cuadro VI.9).

Cuadro VI.17.
Estudiantes de posgrados en ciencias sociales por tipos de títulos en Argentina y México, 1997


Tipos de títulos Argentina México
Abs. % Abs. %
Especializaciones
Maestrías
Doctorados
Total
4,644
6,323
1,272
12,239
37.9
51.7
10.4
100
5,856
26,968
1,508
34,332
17.1
78.6
4.4
100

Fuente: Álvarez Mendiola, Kent Serna y Ramírez (2000); Trombetta (1999).
Nota: En el caso de México no se consideran los posgrados en psicología.

Resulta de interés destacar que las especializaciones parecen contar con desarrollos diferenciados en ambos países. En Argentina intervienen cuestiones formales (normativas o estándares para el reconocimiento de un plan de estudios, por ejemplo) que diferencian de manera bastante sistemática las especializaciones de las maestrías y doctorados. En México, en cambio, no existe una definición formal o legal de este nivel de estudios orientado hacia la actualización; las especializaciones, en particular, constituyen una heterogénea variedad de ofertas, generalmente de corta duración, excepto las que se imparten en el área de salud. Los doctorados, finalmente, se encuentran muy alejados de las preferencias mayoritarias de los estudiantes de cuarto nivel.


Notas

1 Es propio de algunos centros independientes de investigación en Ciencias Sociales realizar alianzas con instituciones universitarias, oficiales o privadas, para dictar de manera conjunta programas de posgrados de interés común.

2 En la fuente estadística empleada (MCE-SPU, 1999) no se desagregan los datos de la principal universidad del país, la Universidad de Buenos Aires, por disciplinas y especialidades de estudio. En consecuencia, cualquier cálculo que se genere a partir de las cifras restantes puede resultar altamente parcial (la sexta parte de todos los estudiantes de posgrado se encuentran en esa sola institución).

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